miércoles, 21 de septiembre de 2011

Reinventando la dieta de Popeye (Garbanzos con espinacas y huevo poché)

Cría fama y échate a dormir... esto hacen muchos y muchas, son capaces de vivir por los restos con la buena fama que consiguieron un día porque pasaban por ahí, alguien les echó una mano o sin saber cómo les salpicó el éxito... Eso es justo lo que le pasó a la espinaca, sí señor. Resulta que allá por el siglo XIX, un científico que estaba estudiando la composición de la espinaca, se equivocó al transcribir el contenido en hierro, multiplicándolo por 10. Vamos, que se coló con la coma y la puso donde no tocaba! La que lió por culpa de ese error. Años y años pensando que las espinacas tienen mogollón de hierro, que si Popeye el marinero y sus antebrazos espinaqueros tras la ingesta de una lata del vegetal, que si come espinacas cuando tienes anemia... Incluso hoy he visto un cartel en un súper que alababa el contenido en hierro de las espinacas, y con el sello de la Generalitat de Catalunya... :-s Pues ni tienen tanto hierro, y además, el hierro que tienen no es asimilable.

Esta no pretende ser una entrada en contra de las espinacas, ni mucho menos. Me encantan las espinacas en todas sus formas, y tenemos que utilizarla en nuestras recetas, pero sentía que tenía que aclarar este pequeño mito, que tenemos el mundo de la alimentación plagadito de ellos...

Esta receta fue de mis primeras experiencias con las espinacas, he de confesar que ya en edad adulta, y de hecho la que me enganchó a ellas para el resto de mi vida. Me acompañó durante mi época de estudiante (es una receta fácil, rápida y barata), y me sigue acompañando en las cenas después de mil horas de oficina y más ganas de sofá que de cocinar.

Hace poco me enteré que Wilco saca disco a final de mes :-) y llevo desde entonces con él enchufado a todas horas, así que dejo uno de mis temas favoritos, ideal para disfrutar de una cena ligera, el sofá y el documental de la 2, Bicicleta, Cuchara, Manzana. Una canción al optimismo, a la esperanza y a la valentía, como el documental sobre la enfermedad de Alzheimer y Pasqual Maragall.



Garbanzos con espinacas y huevo poché

Ingredientes para un plato

  • Espinacas baby al gusto.
  • 3 cucharadas de garbanzos cocidos.
  • 1 loncha de bacon.
  • 1 huevo campero.
  • ¼ cebolla pequeña.
  • 1 ajo pequeño.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 1 cucharada de vinagre.
  • Sésamo.
  • Sal.




Preparación del plato:
  • Picar la cebolla, el ajo y el bacon. Sofreir el ajo y la cebolla y cuando ésta empiece a aclararse añadir el bacon. Cocinarlo al punto que más guste. A mí, personalmente me gusta que quede bien hecho y que suelte la grasita.
  • Añadir los garbanzos y saltearlos con la cebolla, ajo y bacon.
  • Para escaldar el huevo: escaldar un huevo puede ser todo un reto, sobretodo si no se ha hecho antes. Pero la mejor forma de aprender es practicando, así que poner en un recipiente agua abundante y el vinagre. Justo cuando esté a punto de hervir, añadir el huevo. Para ello, es mejor primero cascarlo en un pequeño bol y añadirlo al agua suavemente. Con una espumadera ir dando forma suavemente a la clara para que se coagule sobre la yema. Es fundamental que el huevo sea muy fresco, cuanto menos fresco sea, más dispersada coagulará la clara. Dejar 1-2 minutos y retirar con la espumadera. Ponerlo en un plato a parte y eliminar las partes antiestéticas de la clara.
  • Cubrir un plato con las espinacas, poner el huevo en el centro, los garbanzos en un costado y aderezar con sal y sésamo. Añadir un poquitín de aceite de oliva virgen y que aproveche!


PD: las espinacas también tienen su momento de tendencia en la gastronomía... Las encontramos en muchos restaurantes en forma de croquetas, quiches, ensaladas... pero son también muy traicioneras, así que no se os ocurra pedir espinacas en una primera cita... tu sonrisa te lo agradecerá! ;-)

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