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sábado, 9 de marzo de 2013

#operaciónlorza - Coca de verduras y caballa con ensalada de espinacas y fresas

Coca de tomate y caballa con su ensalada correspondiente
Ingredientes:

Sobras de masa de coca de trampó
1 tomate de pera mediano
1 filete de caballa a la plancha (era sobra de la comida)
Un manojo de espinacas
3-4 fresas 
1 cucharadita de postre de pipas peladas de girasol
2 cucharadas soperas de zceite de oliva virgen extra
Sal


Preparación:

Sacar la masa de la nevera (lo suyo es conservarla ahí en un pequeño bol tapada con film transparente) para que se atempere durante una media hora. 
Mientras tanto, lavar el tomate y cortarlo a trozos. Reservar en un bol aliñándolo con aceite y sal.
Lavar también las espinacas y las fresas y dejar escurrir. 
Si el filete de caballa está crudo, pasarlo por la sartén vuelta y vuelta, para cerrar la carne y que no se salgan los jugos.
Cuando la masa esté atemperada, y con el horno precalentado a 180ºC, calor arriba y abajo, amasarla y estirar con un rodillo hasta que quede con un centímetro de grosor. Evidentemente, esto dependerá de la cantidad de masa que sobre.
Poner encima de la masa el tomate cortado (bien escurrido) y el filete de caballa. Meter al horno y cocer durante unos 15 minutos o hasta que esté hecha. 
Montar el plato final con las espinacas y las fresas cortadas a trozos, aliñándolas con aceite de oliva y una puntita de sal. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Lo que no hay que comer cuando dejas de fumar (Pastelitos de requesón y fresas)


Dejar de fumar es la mejor decisión que puede tomar cualquier fumador, creo que en esto estaremos de acuerdo. Sin embargo, y aún sabiéndolo, no resulta fácil romper con la adicción. Primero, hay que querer romperla, pero querer de verdad, de verdad de la buena. Y para ello hay que luchar contra la adicción psicológica. Y luego está la adicción física, esa sensación de ansiedad cuando los niveles de nicotina bajan en tu sangre y te pega ese monazo terrible. Eso dura unos días, pero si lo pasas con un catarrazo infernal, es mucho más llevadero, porque no sabes si estás de mal humor por la falta de nicotina, o por la de oxígeno, culpa de la congestión nasal. Así lo pasé yo, y me ha llevado a estar casi tres semanas sin fumar... sinceramente, pensaba que era más, pero he echado cuentas y el Viernes Santo me fumé mi último cigarro. Recuperada ya del trancazo (vaya invierno de trancazos me he pegado, por cierto) y superado el mono físico, (casi)todo son ventajas. No me ahogo tanto al correr, no tengo que atiborrarme a chicles para camuflar el olor, ni me huele la ropa, ni la casa, ni las manos... Y estoy ahorrando un dinerín que mira tú, me vendrá de maravilla en estos tiempos de recesión económica.

He pasado ya algunas pruebas de fuego, como salir a cenar con amigos fumadores e invitar a comer a casa a una amiga fumadora. No voy a negar que se me haya pasado por la cabeza pedir un cigarro, o una caladita, pero sé que si lo hago, volveré otra vez. Ya me pasó una vez, estuve casi un año sin fumar y volví... Resulta que la vida me dio limones y en lugar de hacerme una limonada me fumé un cigarrillo... mala elección. El tema de la comida lo llevo bastante bien, pero es cierto que ahora se notan más los sabores, y a una que le gusta más comer que aun tonto un lápiz, de repente se encuentra repitiendo segundo plato, o picando carquiñolis a media tarde, no sabe si por hambre o por eso de parar cinco minutos para echarse algo a la boca (el cigarro en este caso, malpensados!). Así que en esta fase es muy importante ser consciente de que NO necesitas repetir, ni necesitas comer carquiñolis, ni pastelitos de requesón y fresas cuando llegas a casa a las ocho de la tarde. Por eso,si hay algún momento de debilidad, lo mejor es recordar lo bien que respiras ahora, lo mejor que hueles y lo bien que queda decir "no, no fumo" (eso sí, lleva siempre un mechero encima, que nunca sabes quién te pude pedir fuego...). 

La tentación

Sin embargo, pese a toda la buena voluntad y buenos pensamientos, siempre habrá un momento de debilidad que podrá contigo, así que lo mejor es dejarse llevar por la tentación, y disfrutar de la caída.  Esta es la razón de que hoy os traiga unos pastelitos de requesón y fresa, el postre que preparé para la comida del domingo, que están riquísimos y llevan estos últimos días tentándome los desayunos y previos a la cena. Es una receta adaptada de un libro de postre que tengo titulado "El libro esencial de los postres". La combinación de requesón y fresas me fascina, de hecho las fresas me fascinan en general y me están entrando unas ganas de cocinar dulces y repostería que no es normal, yo que soy más salá que dulce... Espero no sustituir la adicción del tabaco por la adicción a la repostería! :s

Mientras tanto, os dejo con esta tentación... yo sólo espero no caer de nuevo en la tentación cigarril... he pasado ya algunas pruebas, pero la GRAN PRUEBA, la de FUEGO, vendrá con el Primavera Sound... Y ya que entramos en la parte musical de la entrada de hoy, os dejo una canción de Beirut, uno de los grupos que actúan en el Primavera y que llevo muchos años escuchando y aún no he tenido la oportunidad de ver en directo. Sin pretender utilizar el tirón que tienen los elefantes últimamente, os dejo con uno de mis temas favoritos y sus trompetas, Elephant Gun... enjoy!

If I was young, I'd flee this town
I'd bury my dreams underground...




Pastelitos de requesón y 
Pastelito de requesón y fresas (que no se ven, claro)
fresas

Ingredientes:

  • 200 g de requesón
  • 200 g de fresones
  • 125 g de azúcar
  • 2 huevos grandes
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 1 pizca de sal



Preparación:

  • Lavar bien los fresones, quitar los tallos y cortarlas en trozos pequeños. Añadir 50 g de azúcar y dejar macerar un par de horas en la nevera (se puede preparar el día antes).
  • Separar las claras de las yemas, y mezclar bien estas últimas con el resto del azúcar , la cucharada de limón, de azúcar avainillado y la ralladura de limón, hasta que adquieran una consistencia cremosa.
  • Montar las dos claras con una pizca de sal y mezclar con cuidado con la mezcla de queso y azúcar.
  • Escurrir bien las fresas y mientras tanto, untar los moldes con un poco de aceite de oliva.
  • Poner una cucharada de fresas bien escurridas en el fondo del molde y añadir llenar el resto con la mezcla del requesón.
  • Con el horno precalentado a 180ºC, introducir los moldes y hornear durante unos 20 minutos, o hasta que veas que la superficie se empieza a dorar.
  • Sacar del horno y espolvorear con azúcar glas. Se debe comer tibio, con lo que se pueden meter en el horno antes de empezar a comer. Que aproveche!

Las fresas aparecen en el fondo del vasito!
*Los moldes que utilicé son de unos 100ml de capacidad. Yo rellené dos (que son los que tengo) y el resto en moldes de magdalenas... De todas formas, en la receta original dan las cantidades para 4 moldes de 250ml de capacidad.


English recipe

Cottage cheese and strawberry cakes

Ingredients:

  • 200 g of cottage cheese
  • 200 g of strawberries
  • 125 g of sugar
  • 2 large eggs
  • 1 teaspoon lemon zest
  • 1 tablespoon lemon juice
  • 1 tablespoon vanilla sugar
  • 1 pinch of salt
  • Icing sugar
Preparation:

  • Wash the strawberries, remove stems and cut into small pieces. Add 50 g of sugar and marinate a few hours in the refrigerator (it can be prepared the day before).
  • Separate the whites from the yolks, and mix the egg yolks with the remaining sugar, a tablespoon of lemon juice, vanilla sugar and lemon zest until they acquire a creamy consistency.
  • Beat the two egg whites with a pinch of salt and and whip them to form firm peaks.
  • Drain berries well and in the meantime, spread the molds with a little olive oil.
  • Put a spoonful of strawberries well drained in bottom of the baking pans and fill the rest with the ricotta mixture.
  • With the oven preheated to 180 º C, place the baking pans and bake for about 20 minutes, or until you see the surface begins to brown.
  • Remove from oven and sprinkle with icing sugar. It should be eaten warm, so they can be put in the oven before starting to eat. Enjoy!

Cottage cheese and strawberries cakes!
*The baking pans I used are approximately 100 ml capacity. I filled two I only have 2 of them!) and the rest in muffins moulds... However, in the original recipe the amounts are for 4 baking pans of 250ml capacity.



sábado, 11 de febrero de 2012

Cuando el amor llega así de esta manera... (Tiramisú de fresas y Peta-Zetas)

La verdad es que el mundo de la gastroblogosfera es friki de narices (y me incluyo, eh??). Cada fecha señalada se inunda de recetas típicas del momento, y si os dais un paseo estos días por los blogs de cocina más activos encontraréis un mundo lleno de amor y corazones imposibles, dulces lujuriosos, incluso entretenidos para jugar en grupo como el scrable... pero todos ellos con una pinta estupenda que ya me gustaría a mí hincarles el diente (sí, a las Oreo también).

Postre Sanvalentinero dedicado a mi nuevo amor
Así que me uno al carro del amor, con una receta que le dedico a mi nuevo amor... Sí, tengo un nuevo amor, de esos de a primera vista. En cuanto le vi dije, “tate, éste pa mí!”. Se le ve fuerte y robusto, de esos que aguantan lo que una le eche y hace subir la temperatura hasta donde tú quieras. Imagino que durante estos primeros días tendremos que ir practicando para conocernos, ver hasta dónde llegamos cada uno y de lo que somos capaces de hacer... Pero bueno... ya está aquí!!! Aunque he de decir que me ha costado casi un mes que venga a casa, no sé si por tradicional o porque es un poco pasota, pero finalmente ayer lo conseguí! A eso de las cinco y media de la tarde llamó a mi puerta para quedarse, y aunque aún no he conseguido que entre en la cocina, hoy tengo previsto camelármelo para que se quite ese envoltorio que lleva, se asome y se instale. No veo el momento de empezar a probar masas de bizcochos, panes, pizzas, galletas, magdalenas, hacer pescados, carnes, gratinados como dios manda y el arroz al horno de la Mamma... vaya subidón que tengo, igual que cuando suena Love is in the Air... Después de 8 años, tengo horno en mi cocina, que tiemble la gastroblogosfera! juasjuasjuasjuaaaassss!!! (risa a lo Dr. Maligno, meñique a la comisura de los labios incluido).

Mi nuevo amorcete :D
Después del momentazo oso amoroso, vuelvo a la receta de hoy. Una receta que tanto sirve para un roto como para un descosido, porque puedes preparar más cantidad y sorprender a tus invitados o hacer copitas individuales y camelarte a quien tengas delante con un evento gastro-erótico-festivo... es infalible! Lo importante es no decir nada, que sea una sorpresa y notar que de repente algo empieza a crepitar y chispear en la boca. Los que habéis tenido infancia ochentera seguro que conocéis los Peta-zetas, evidentemente esta golosina no está pensada para utilizarla en la cocina pero os contaré algunas curiosidades sobre ella. Se inventó en el siglo XIX (el concepto de dulce chispeante, no la marca que es del s. XX) metiéndole a saco dióxido de carbono al jarabe de glucosa (tranquis, que es el CO2 de toda la vida, el que te encargas de exhalar cada vez que respiras y las plantas de absorber para producir glucosa... para que veas lo importante que es el dióxido de carbono, oiga usted!). Pues bien, al meterle el CO2 y enfriarlo rápidamente, bajo condiciones de presión para que no se escape el gas del cristal de azúcar, se forman estos cristales con gas dentro, que al morderlos o disolverlos en la boca explotan como el corazón de Raffaella Carrá. Esta es la razón por la cual, no conviene utilizarlos en platos muy húmedos porque si no, explotan en el plato y pierde la gracia.


Después de un buen rato haciendo fotos, se aprecia lo que le pasa a los Peta-Zetas...

Bien, dónde encontrar Peta-Zetas, es relativamente fácil, una tienda de chuches debería solucionarte el problema. De todas formas, existen tiendas especializadas en cacharros de cocina e ingredientes especiales, donde puedes encontrar estos dulces explosivos. En Barcelona yo conozco Gadgets de Cuina , donde he visto que venden este ingrediente. Si eres de otra ciudad y conoces tiendas de este estilo, puedes compartirlo en los comentarios, así podemos hacer una listica que puede ser muy útil a todos.

Pues nada, para ir terminando este post de hoy, tan dulce y amoroso, os dejo con una canción de amor (no podía ser de otra forma). Las canciones de amor son infinitas y no os creáis que me haya sido fácil dar con una que me guste y a la vez hable de cocina. Pero el destino es así y ha querido que ayer por la mañana, de camino al trabajo sonase esta canción en mi iPod... Un tema de los Wave Pictures, que habla de regalar chocolate en lugar de chutney, vino bueno en lugar de malo y comer melocotones en almíbar directamente de la lata... todo esto mientras gritan, claro está, que te quieren como un loco!! Disfrutad y bailad con I love you like a madman!

If I made it through Christmas without smoking
'til your parents went to bed...




Tiramisú de fresas y peta-zetas

Ingredientes para 2 personas:

  • 8-10 fresas
  • 1 tarrina de mascarpone (250 g)
  • 2 huevos
  • 2-4 bizcochos de soletilla
  • 100 g de azúcar
  • 1 sobre de peta-zetas
  • 1 chorrito de licor (yo he usado Cointreau)
  • 1 pizca de sal
  • Un par de hojas de menta para decorar
  • Opcional: dos piruletas en forma de corazón



Preparación:

  • Reservar 2 fresas para decorar (las más bonitas) y cortar las otras en trozos muy pequeños.
  • Ponerlas en un bol y añadir 75 g de azúcar y un chorrito de Cointreau. Remover bien, para que queden bien impregnadas y ponerlas en la nevera a macerar 12 horas (es evidente que este paso tendrás que currártelo el día antes del evento erótico-festivo
  • Separar las yemas de las claras. En un bol, poner las yemas y añadir el azúcar restante (25 g para los que no sepan restar). Batir bien con unas varillas hasta que adquiera una consistencia cremosa.
  • Añadir el mascarpone y mezclar con suavidad, hasta que quede todo bien ligado y cremoso, sin grumos.
  • Por otro lado, montar las claras a temperatura ambiente, añadiendo una pizca de sal. Cuando estén montadas, incorporarlas al mascarpone y mezclar con cuidado, con movimientos envolventes.
  • Colar las fresas y recoger el almíbar que hayan hecho y reservar.
  • Para montar el postre, poner en un bol una base de bizcochos que previamente habrás mojado en el almíbar de fresa. Ten en cuenta que tendrás que cortarlos a trozos ya que probablemente sean más grandes que tu bol, a no ser que tú y tu Valentín seáis unos zampabollos y en lugar de boles utilicéis barreños.
  • Añadir una capa de fresas maceradas encima de los bizcochos y terminar con otra de mascarpone.
  • Para decorar, puedes cortar una fresa entera por la mitad, quitarle el rabito y darle forma de corazón. Si no te va el rollo cursi, puedes cortarla a láminas o utilizar fresas maceradas si te han sobrado.
  • Reservar en la nevera un par de horas tapado con un film transparente, hasta el momento justo de servir. Decorar con unas hojas de menta y en ese momento, y sólo en ese momento, es cuando hay que añadir los Peta-zetas, por las razones explicadas más arriba, pero que repito por si te has saltado el rollo y has ido directamente a la receta: cogen humedad rápidamente, y en lugar de explotar en tu boca, lo harán en el mascarpone, y claro... la cosa pierde su gracia.
  • Y si ya os va el rollo pastelón y empalagoso, podéis comeros el postre con una piruleta en forma de corazón, para darle más dulzor al momento.

Piruleta a modo de cuchara

Tiramisú de fresas y Peta-Zetas

Algunas notas a tener en cuenta:
  • Si te gusta el postre y quieres hacerlo para más gente, rollo orgía gastro-erótico-festiva, puedes aumentar la cantidad de fresas y seguir la receta del tiramisú de mandarina que hice para el II ECI
  • En el caso de que seas tradicional y prefieras la monogamia, te sobrará mascarpone y peta-zetas y, probablemente, también fresas... lo que hagas con ellos después del postre, es cosa tuya y de tu Valentín. 
  • Si no encuentras bizcochos de soletilla, o no te gustan o es que tienes tus propias manías con este dulce, también puedes preparar el postre sin usarlos, como si fueran unas fresas con nata, pero sin nata...

martes, 27 de diciembre de 2011

Inspiraciones en la gastroblogosfera (Chupa-Chups helados de fresa y yogur)

Qué bien, ya tenemos la mitad de las comilonas navideñas pasadas! Ahora sólo queda cambiar de año y ya lo tenemos hecho! Bueno, los que tienen peques, aún les queda los Reyes Magos... que no os pase ná majetes!

Es que esto de las comidas festivas es como la vuelta ciclista a España, que vas etapa a etapa, subiendo puertos de montaña llenos de deliciosos canapés, calderetas, solomillos, turrones, polvorones y cuando has terminado una etapa, ale, a la siguiente, sin descanso y sin pasar por la casilla de salida... terminas agotado y necesitas varios días de recuperación hasta la siguiente... Y ea!, así hasta la vuelta al cole, donde los niños van con sus nuevos juguetes a clase y la menda con sus nuevos kilos a la oficina... Y entonces vuelta a empezar con los menús light y las horas de gimnasio, entrando en un bucle que ni Bill Murray en  el día de la Marmota.

Por eso, y para intentar compensar tanto exceso navideño, preparé para ayer, día 26 de Diciembre (San Esteban y Santa Fideuà  en casa de mis padres), un postre ligerito pero resultón que me inspiró este video que colgó Cristina, también conocida como Garbancita en las redes sociales, una rubiales la mar de maja que tuvo la suerte de pasarse una semana en el restaurante Rodero, aprendiendo mucho y enseñándonos cosas nuevas a los demás:




Hay que reconocer que esta receta de fresas miméticas es una virguería, y me quedé con la cosa esa de que algún día tenía que probarla. A veces, parece que el universo te manda señales, como cuando de repente empiezas a ver embarazadas por todos lados y y lo único que puedes hacer es desear que la señal no vaya contigo... pues bien, al poco tiempo vi una foto estupenda en la página de facebook de The Cool Hunter, que consistía en unas fresas rodeadas de una capa blanca que decía: Dip strawberries in yougurt, freeze, and you get this amazing snack / “Sumerge fresas en yogur, congela y consigues este snack tan sorprendente”. Estaba claro, no??? Y para colmo veo los bigotes de chocolate y los macarons de SandeeA, con esos palitos tan monos, y de repente se alinearon todos los astros del Universo enviándome una señal tan intensa como cuando el teléfono te avisa que se está quedando sin batería, indicándome cuál sería el postre del 26 de Diciembre tras el tentador aperitivo y la tradicional fideuá.

Así que gracias al maravilloso trabajo de unos y otras, las ideas dieron lugar a esta receta de Chupa-Chups helados de fresa y yogur, que se comen tal cual, como si fuese un chupa-chups. Os recomiendo que los saquéis del congelador unos 15 minutos antes de comerlos, así no están tan fríos, el yogur ha empezado a deshacerse y la fresa se ablanda un poquito. Es un postre muy refrescante, que quizás pega más en verano, pero como ahora prácticamente todas las casas tienen calefacción, no hay excusas para no tomar helados y polos en invierno!



Para acompañar el postre, un clásico que no podía faltar en una receta donde las fresas fuesen las protagonistas es Strawberry Fields Forever, de los míticos The Beatles... una combinación facilona, lo sé, pero qué le vamos a hacer si la canción se merece un lugar en este rincón de la blogosfera...

Let me take you down
'cause I'm going to strawberry fields...



Chupa-Chups helados de fresa y yogur:

Ingredientes para unos 16 chupa-chups

  • ½ kilo de fresas
  • 3 yogures griegos
  • Azúcar
  • Semillas de amapola
  • 16 palitos de brocheta
  • 8 bolsas aptas para uso alimentario
  • 8 gomas elásticas o alambres para cerrar las bolsas
  • 1 jeringuilla de 10ml



Preparación;

  • Lavar bien las fresas en un escurridor.
  • Añadir dos cucharadas de azúcar al yogur y mezclar bien.
  • Cortar las hojas de la fresa y reservarlas enteras.
  • Pinchar la fresa con el palo de brocheta, sin que llegue a salir la punta por el otro lado.
  • Coger la bolsa y rellenar una de las puntas con 10 ml de yogur, utilizando la jeringuilla.
  • Introducir la fresa en la bolsa con el yogur, de forma que ésta quede bien cubierta. Si hace falta, se puede añadir algo más de yogur, dependerá del tamaño de la fresa. Lo importante es que la fresa quede bien recubierta de yogur.
  • Cerrar bien alrededor del palo con una goma elástica o alambre, apretando bien para que quede todo el yogur en la punta y recubriendo la fresa.
  • Repetir la operación con la otra punta de la bolsa.
  • Introducir en el congelador unas horas (yo lo tuve de un día para otro).
  • Sacar los chupa-chups, pasarlos por semillas de amapola y servir en una bandeja o en un bote de cristal.