domingo, 29 de septiembre de 2013

Mastering the art of pizza (II)– Pizza de berenjena rellena.


Fusión isleña: pizza de relleno de berenjena rellena

Que me flipa la pizza ya os lo conté aquí. Así que no me voy a repetir no sea que entre en un bucle espacio-temporal del que no sea capaz de salir. Y como en aquel post os hablaba de una segunda pizza, lo prometido es deuda y aquí os la traigo, tarde sí, que se me pasa Septiembre y se terminan las berenjenas de verdad, pero aquí está. La receta de esta pizza me la inspiró la isla durante las vacaciones. Masa de pizza, berenjenas y carne picada en la nevera que se combinaron en mi cabeza cual serie numérica de cartoncillo navideño y, BINGO!: me acabo de inventar la pizza de berenjena rellena. Bueno, en realidad es la pizza de relleno de berenjena rellena (bucle warning!). Para los desconocedores de la gastronomía balear, la berenjena rellena es un delicioso plato que forma parte del recetario mallorquín y que publiqué las pasadas navidades aquí, por si queréis cotillear.

En cualquier caso, el resultado es el de una pizza jugosa y sabrosa, cuyo éxito dependerá de lo bien aderezada que esté la carne. No sólo de sal y pimienta vive el hombre, así que animaos a probarla con un poco de tomillo o romero, o especias como el curry o el pimentón picante. A mí esta primera vez me quedó algo sosa, así que aseguraos de que le dais todo el mambo que necesita. Y así, como por arte de magia, esta pizza se convierte en un delicioso plato único a compartir con quien tú más quieras y acompañarla de unos simples brotes verdes aliñados con un poco de aceite y limón. 

Para alegrar, más si cabe, este delicioso momento me viene a la cabeza darle al play y que suene a toda castaña Le Rock Summer, canción que le dedico a este verano que ya nos deja. <<rinôçérôse >> es un dúo francés que mezclan divinamente el rock con la música electrónica, haciendo temas tan animosos como éste. Enjoy! 






Pizza de berenjena rellena (1 pizza para dos personas):

Para la masa:
Pizza made in la isla
675 g de harina
10 g de levadura fresca
10 g de sal
325 de agua tibia

Para el relleno:
1 berenjena mediana
150 g de carne picada mitad de cerdo y mitad de ternera
1 bola de mozzarella de búfala
¼ de cebolla blanca
2 ajos
Pan rallado
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Albahaca para decorar

Como se trata de la misma masa que la pizza Rosita, puedes mirar aquí el modo de preparación, no me hagas hacer un "copiar y pegar" que es muy cutre... 

Bien, mientras se hace la masa, se puede aprovechar el tiempo para asar la berenjena. Para ello, precalientar el horno a 180ºC y practicarle unos cortes a la berenjena de forma transversal. Se puede añadir un ajo laminado entre los cortes, por eso de darle más gusto. Se hornea a esa temperatura durante unos 20-30 minutos, según la potencia del horno, o hasta que la berenjena esté blanda.

Picar la cebolla y saltearla en la sartén con un poco de aceite. Añadir la carne picada y darle unas pasadas. Reservar.

Sacarle toda la carne a la berenjena, picarla y ponerla en la sartén con la carne. Terminar de cocinar toda la mezcla. Sazonar al gusto y reservar.

Una vez la masa está estirada y tiene ya la forma de pizza, añadir la salsa de tomate y extenderla bien.  Cortar la mozzarella en rodajas y distribuirla por encima.

 Cubrir con la mezcla de carne y berenjena, y espolvorear con pan rallado.

Con el horno precalentado a 250ºC, hornear la piza durante unos 13-15 minutos (según el horno) con la bandeja en el nivel más bajo del horno. Terminar de gratinar la superficie subiendo la bandeja y con el gratinador encendido, unos 5 minutos. Vigila que no se te chamusque!

Y listo! Sacar del horno, dejar enfriar unos minutos, decorar con unas hojitas de albahaca y disfrutar, mejor en compañía, con una ensalada fresca de brotes verdes o de tomate, por ejemplo.

jueves, 29 de agosto de 2013

#operaciónlorza - Ensalada de espinacas y melocotón

A continuación, paso a detallar el menú de la #operaciónlorza correspondiente:

- Primero: caldo de verduras con sémola de arroz y huevo poché. Aromatizado con nuez moscada recién rallada.
- Segundo: ensalada de espinacas y melocotón, con queso fresco, tomate y nueces. Aliño de aceite de oliva y lima.

Ingredientes: 

- 300 ml de caldo de verduras. Una buena idea es guardar el caldo que sobre del hervido de verduras de la noche anterior .
- 1 puñado (con la mano cerrada) de sémola de arroz.
- 1 huevo.
- Nuez moscada para rallar. 

- Un puñado de hojas de espinacas.
- Un melocotón maduro.
- 2 cucharadas soperas de queso fresco.
- 3-4 tomates cherry.
- 1 puñadito de nueces.
- 1 Cucharada sopera de aceite de oliva.
- 1 chorrito de lima

Preparación:

-Poner el caldo al fuego y cuando éste rompa a hervir, echar la sémola de arroz. Transcurridos unos minutos, añadir el huevo y cuando la clara haya cuajado, apagar el fuego y servir en un bol.
- Lavar bien las hojas de espinacas, secarlas y colocarlas como base en un plato. Lavar bien el melocotón, cortarlo en rodajas y colocarlo encima de las espinacas. Si sobra melocotón, siempre lo puedes guardar para el postre.
- Añadir en el centro el queso fresco, las nueces y los tomates bien lavadaos. Aliñar con una cucharadita de aceite de oliva virgen y limón o lima. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Adiós vacaciones, adiós – Arroz meloso de sepia a la mallorquina


Picadillo de almendras, galletas de aceite y sobrasada
Se acabó. C’est fini. Finitto. Finish. Kaputt. Otro año más en el que las vacaciones se pasan volando. Vuelven los madrugones y las esperas calurosas en el andén (al menos hasta que llegue el invierno). Es el retorno a la rutina, a la depresión post-vacacional y a la ciudad Condal. Eso sí, la vuelta a la city siempre es con ganas de exprimirla al máximo, como a una naranja en el desayuno. En la maleta me he traído grandes momentos compartidos con la gente de la isla, de paisajes, bailes, quesos, vino y sobrasada, de nuevos sabores y experiencias en la cocina. Porque si algo he hecho estos días de relax, además de torrarme como un trozo de panceta al sol, ha sido cocinar. Ya habéis visto algunos de los resultados, como la pizza rosita y la tarta de chocolate e higos, y en breve publicaré la pizza de berenjena rellena. Pero esas recetas estaban hechas con premeditación y alevosía. La que traigo hoy no. La receta de hoy es fruto de la improvisación, y de querer adaptar una receta de mi última adquisición bibliográfica, La cocina de Vefa, un libro sobre la cocina griega al que hace tiempo que le tenía echado el ojo. La historia va de un arroz con sepia y verduras, básicamente espinacas, de aspecto rico, saludable y ligero para un día de verano, que terminó con un improvisado arroz de sepia de aspecto  meloso, también rico, saludable, pero no tan ligero. En realidad, fui mezclando los pasos e ingredientes del libro con aquellos de una de mis primeras recetas, el arroz marinero de sepia, obteniendo el resultado que ven en sus pantallas. En cualquier caso, y tras el éxito para el paladar, me he propuesto transcribir y compartir la receta. Así, por un lado a mí no se me olvida y, por el otro, podéis probar y disfrutar de esta maravilla de plato. 

Terminamos esta entrada con Jaqueline, del disco homónimo de Franz Ferdinand y que escuché hasta la saciedad en su momento. En ella los muchachos de Glasgow dicen que se está mucho mejor de vacaciones, dónde va a parar. Bien, no va a ser una servidora quien le lleve la contraria a la banda del señor Kapranos. Enjoy!

Working on a desk 
When Ivor peered above a spectacle...




Arroz meloso de sepia a la mallorquina:

Primer plano del arroz meloso a la mallorquina
Ingredientes (para 4 personas):

1 kg de sepia
300 g de arroz
4-5 tomates de ramellet
1 cebolla mediana
3-4 dientes de ajo
Un puñado de almendras crudas
2 galletas de aceite (o una rebanada de pan duro en su defecto)
Una puntita de sobrasada
½ vasito de vino blanco
4 cucharadas de brandy
100 ml de aceite de oliva
Sal y azúcar
750 ml de agua caliente (o fumet si se tiene hecho)
Un manojito de perejil picado

Preparación:

- Pelar y picar la cebolla, los ajos y los tomates.
- En una cacerola (puede ser de barro), poner 5 cucharadas soperas de aceite de oliva y cuando esté caliente añadir los ajos y la cebolla. Cuando ésta empiece a estar transparente, añadir el vino y dejar que se evapore. Añadir entonces los tomates, dejando que se hagan, con el fuego medio-bajo, durante 30-40 minutos.
- Enjuagar la sepia y secarla bien con papel de cocina. Cortarla en trozos y en una sartén a parte, con el resto del aceite caliente, añadir la sepia y pasarla un par de minutos. Añadir el brandy y cuando se evapore, apagar el fuego y reservar.
- Cuando el sofrito de tomate esté hecho, triturar 3/4 partes y pasarlo luego por el chino para que quede bien fino. Mezclarlo con el resto del sofrito, e forma que quede una salsa de tomate con algunos tropezones.
- En la misma cacerola, añadir la salsa de tomate y cuando empiece a hacer “chup-chup”, incorporar el arroz. Pasarlo bien por el tomate durante un par de minutos y agregar la sepia, removiendo y mezclándolo todo bien.
- Añadir el agua caliente y posteriormente una picada a base de almendras, galletas de aceite y sobrasada. Corregir el punto de sal. 
- Seré sincera, no controlé el tiempo de cocción, fui mirando cómo estaba el arroz y cuando estuvo en su punto, apagué el fuego y el resultado podéis verlo en la foto. Así que tendréis que seguir vuestro instinto culinario!
- Espolvorear perejil fresco picado y servir. 

El arroz de los muy arroceros


miércoles, 21 de agosto de 2013

Feliz, feliz no cumpleaños – Tarta de chocolate e higos


Tarta de chocolate e higos

Que soy un desastre para esto de las fechas no es nada nuevo para los que me conocen. Si no es por las nuevas tecnologías (llámese el chivato de Facebook o la nota con la alarma de rigor en el móvil) es más que fácil que se me pase un cumpleaños que me ligue la bechamel (y mirad que es fácil la bechamel!). La cuestión es que cuando se trata de amigos muy cercanos o de mi familia directa es difícil que se me olvide (aunque sí, algún que otro amigo ha sido felicitado el día después y este año hablé con mi madre por teléfono el día de su cumpleaños y no la felicité… #dramamode #malahija #desheredada). Por eso, supongo que recibo el castigo de los dioses del olimpo olvidándome de mi propio cumpleaños bloggeril… Sí, el pasado 11 de agosto este lugar de experiencias gastromusicales cumplió dos años. Si bien para el primer añito estuve atenta y publiqué un deliciosos megatigretón, este año me ha pillado en la luna de la isla disfrutando de las vacaciones. Tal ha sido la desconexión de estos días que ni me acordé de preparar nada, tal y como manda los cánones de la blogosfera. Ni siquiera un triste tuit de “Vaya, hoy #SoulKitchen cumple dos añitos! #graciasatodos #soulkitchenislivinaselebreishon”. De hecho, el 11 de Agosto me levantaba de esta guisa:

Postureo instagramer veraniego

Pero como esta es mi casa y entro y salgo cuando quiero, las celebraciones también se hacen cuando una quiere y hoy, sí hoy, diez días después, celebro mi segundo cumpleaños en la blogosfera. Y lo quiero celebrar con todos vosotros, por supuesto, por este otro año. Por compartir recetas y conciertos, por las catedrales queseras, por descubrirme nuevos lugares donde probar cosas ricas, por las tertulias sobre lo más insospechado de la vida y su arte culinario, por las risas, por  seguir probando mis intentos culinarios, por vuestros comentarios, ideas y sugerencias... En fin, por seguir ahí leyendo otro año más. Sois muchos, por eso prefiero no nombrar a nadie, que luego se me hieren las sensibilidades y ya la tenemos liada. Así que conocidos y desconocidos, amigos del buen yantar y mejor bailar, daros todos por aludidos en mi agradecimiento.

La celebración llega con una tarta bajo el brazo, no podía ser de otra forma. Y una tarta que ya le hice a Mar  por el día de su cumpleaños, en versión nueces y cerezas:

Foto by Maida Borràs 


Añadir unos ajitos laminados entre los cortes (lo del romero 
es cosa mia) Magnifique! 
Pues bien, os contaré que esta receta la saqué de un libro maravilloso llamado “A comer y a beber”. Se trata de un cómic de Guillaume Long, blogger gastronómico de Le Mond. A parte de los cómics que leía de pequeña (era fans total de 13 Rue del Percebe, Rompetechos y Mortadelo y Filemón, por este orden) no he leído muchos más comics a lo largo de mi vida (bueno, sí, La cebolla asesina, pero fue de prestado y me encantaría tenerla en mi librería). Bien, volviendo al caso que nos ocupa, éste ha sido todo un descubrimiento. Guillaume te lleva de la mano a través de sus gustos gastronómicos y sus experiencias en la cocina de una forma deliciosa y sutil. Desde su forma favorita de preparar la berenjena al horno (y que desde que la he probado, ya no he cambiado. Ver foto), hasta la lista de todos los tipos de tomate que ha probado, pasando por trucos para aprovechar las sobras o su relación con su vecino cocinero. Historietas cortas, entretenidas y entrañables que harán las delicias de los aficionados al mundo del gastro-comic (porque sí, existe ese mundo, si no echad un vistazo a Hoy no comemos! :D). Uno de los capítulos de "A comer y a beber" está dedicado a “su tarta de chocolate”, donde cuenta todos los cambios y evolución que ha sufrido su receta para que sea perfecta y, en sus propias palabras: “compacto, ligero, untuoso en el límite de lo tembloroso”. Bien, no puedo estar más de acuerdo. La textura de esta tarta es realmente espectacular. Y con los la cosa ya se pone seria y las papilas gustativas te hacen chirivitas. En la versión previa, como he comentado, usé nueces y cerezas por ser la época (Junio) y por no encontrar almendras molidas. Ahora ya es difícil encontrar cerezas, así que le toca el turno a los higos, todo un acierto igualmente. Y como preparo la receta en la isla, donde das una patada a un súper y te sale almendra molida a espuertas, he podido hacer la receta original. Respecto a  utilizar nueces molidas, yo no lo recomendaría, pues sueltan mucho aceite al mezclarse con el chocolate caliente y desvirtúan la masa final al mezclar. Almendras for ever!

Dibujo realista de la tarta de chocolate
sacado del libro "A comer y a beber"

Mientras leéis la receta y se os hace la boca agua, celebremos estos dos años con una de las canciones más bonitas y optimistas que se hayan escrito en nuestro idioma. Magic es un tema de Chucho, uno de los grupos de Fernando Alfaro, co-fundador y cantante de Surfin' Bichos. Esta canción es como un trozo de tarta de chocolate con higos para el alma. Toda una declaración de intenciones. Celebremos estos dos años mágicos y todos los que están por venir, que lo mejor de nuestra vida aún está por ocurrir. Espero que me sigáis acompañando. 

Si preguntáis por mi, me encontraréis aquí,
disfrutando del tiempo que me queda por vivir...






Tarta de chocolate e higos:

Ingredientes:

5 huevos frescos
220 g de chocolate negro de cobertura
120 g de azúcar
125 g de mantequilla
125 g de almendra en polvo
1 sobre de azúcar avainillado
½ kg de higos

Para el almíbar:
50 ml de Cointreau
50 ml de agua
4 cucharadas soperas de azúcar glass

Preparación:

- Precalentar el horno a 190ºC, calor arriba y abajo.
- Derretir el chocolate y la mantequilla en un cazo a fuego lento, removiendo de vez en cuando.
- Separar las yemas de las claras. Poner las claras en un bol grande y reservar. Ir añadiendo las yemas al cazo con la mezcla de chocolate y mantequilla uno a uno, removiendo continuamente.
- A continuación, añadir el azúcar y el sobre de azúcar avainillado así como la almendra molida. Apagar el fuego y terminar de remover bien para que quede todo mezclado.
- Añadir una puntita de sal a las claras y montarlas a punto de nieve.
- Incorporar la mezcla de chocolate a las claras montadas, muy poco a poco y mezclando bien. Rebañar con los dedos el bol con los restos del chocolate. Disfrutar.
- En un molde redondo de silicona o metálico (en este caso, untado con mantequilla) añadir la mezcla poco a poco. Incorporar algunos trocitos de chocolate de forma aleatoria por la masa. 
- Hornear 18 minutos justos, ni más ni menos, como dirían Los Chichos.
- Mientras tanto, preparar el almíbar, calentando en un cazo el Cointreau, el agua y el azúcar. Primero a fuego lento y al cabo de unos minutos a fuego fuerte. Dejar hervir unos minutos hasta que adquiera la consistencia deseada, con cuidado de que no caramelice. Apagar y dejar que se temple.
- Cuando pasen los 18 minutos, sacar la tarta, dejar que se temple y desmoldar.
- Lavar bien los higos y cortarlos en cuartos, disponiéndolos encima de la tarta.
- Con un pincel de repostería, untar los higos con el almíbar y decorar con unas hojas de menta. Listos para disfrutar!