Con un verano a medio gas que espera las vacaciones, el fin de semana pasado cerramos el primer
ciclo de Encuentros Culinarios Itinerantes con la propuesta de la cocina de Susana. Una compañía y menú de lujo que en tiempos de crisis y en
modo ahorro absoluto se agradece tanto como encontrarse con un oasis en medio
del desierto. Así que unos días antes del evento, recibimos por
WhatsApp (mal que le horrorice a Carmen Lomana) esta preciosa
invitación que podía dejar entrever de qué iba a ir a la cosa...
Eso, o jugar al despiste, vamos, porque además, al llegar a la mesa recibimos una preciosa mini-bolsa de papel con la imagen del la invitación y un pequeño sobre de semillas de tomates para que iniciemos nuestro propio huerto urbano. A mí me tocó tomate cherry, que ya me va bien para mi mini-balcón.
La invitación
El menú
El regalico!
Así
que nada más llegar, botella de vino en mano, comenzamos con unos
ricos aperitivos a base de tostas de olivada con tomates secos, otras
de aguacate con una pizca de aceite y sal (que me
conquistaron, como fan del aguacate que soy) y unos boquerones fritos
a los que siguieron una pedazo de ensalada de tomates (sí, tomates,
porque había de todo, cherries, kumato, de Montserrat...) que
quitaba el hipo, porque los tomates sabían a tomates, y la impresión de que sepan a tomate es tan grande, que eso... quitan el hipo!
Los aperitivos
Tomates que saben a tomate
De
la cocina salió una zarzuela como la copa de un pino, posándose en
la mesa y llenando nuestros platos y pituitarias de esos aromas que
tanto echas de menos, pero que en seguida resultan familiares y te
transportan a mundos de arena, agua y sal. Acompañamos el ágape con El Hada, un Rueda mágico que te pone una sonrisa en la cara y hace que vuelvas a la bodega a por mas (yo creo que le ponen droja o algo). Y de postre, algo fácil, sencillo y ligero, una gelatina de frambuesa con trozos de cerezas que hizo las delicias de los comensales y voló en un plis plas!
Zarzuelaca
Rueda adictivo
Postre
La sesión gastronómica terminó con los cafés y licores de rigor, que claro, teniendo en cuenta las 4 botellas de vino que nos bebimos, los chupitos de orujo no ayudan y consiguen que termines cantando copla utilizando youtube como si de un Sing Star se tratase.
Orujo, rouge y copla
¿Y qué puedes hacer con un tupper lleno de zarzuela que te da la anfitriona con toda la generosidad del mundo? Desde luego que puedes calentarlo y empujártelo, pero cuando te dan un tupper con sus rodajas de merluza, rape, mejillones y gambas, no puedes parar de pensar en obscenidades, como este falso ristto integral a la zarzuela. ¿Que por qué integral? Pues porque es el arroz que tenía en casa, y la verdad es que queda fantásticamente bien, delicioso y sabroso.
Y como no sólo de copla vive el hombre, os dejo con Rock Lobster de los B-52's, que bien se acerca a la rica zarzuela del domingo! Enjoy!
Risotto de mentirijilla
Falso
risotto integral a la zarzuela
Ingredientes para 4
personas
Sobras
de zarzuela (3-4 rodajas de pescado, gambas, mejillones...)
incluyendo unos 100ml de caldo.
300
g de arroz integral.
200
ml de leche evaporada.
¼
de cebolla picada.
3
cucharadas soperas de aceite de oliva.
2-3
cucharadas soperas de parmesano rallado.
Preparación:
Hervir
el arroz integral según las instrucciones del envase.
Mientras
tanto, quitarle las espinas al pescado, así como los restos de piel
y picarlo.
Calentar
el aceite en una sartén y sofreír la cebolla. Cuando ésta esté
transparente, añadir el pescado picado y mezclar bien.
Cuando
el arroz esté cocido, escurrirlo bien en un colador y añadirlo a
la sartén con la cebolla y el pescado.
Añadir
el caldo y la leche evaporada y mezclar bien. Posteriormente poner
el parmesano y el resto de marisco, si ha quedado.
Remover
bien, salpimentar al gusto y que aproveche!
Risotto a la zarzuela, serás la envidia de la oficina
Estamos
buenos!! Por si no tuviésemos bastante, van y los señores del
Gobierno nos suben el IVA, les bajan los salarios a los funcionarios,
dejan sin atención a las personas dependientes y ahoga a parados,
autónomos y pequeños empresarios con más impuestos y más
recortes. La situación es para mear y no echar gota, asusta de
verdad, pero qué queréis que os diga, yo soy de las que siempre
intenta ver la parte buena de la vida. Por muy surrealista que sea el
momento, como el de Brian y el resto de crucificados, a punto de morir mientras miran el lado
brillante de la vida... por mucho que este Gobierno nos meta de lleno
en la cultura del Low Cost, que frene la innovación y fomente la
desmotivación, yo les pongo dientes, y silbo.
Cartelazo Jaranero
En
la última entrada os contaba la fiesta de San Fermines que organiza
el Bar España, toda una institución ya en la ciudad de Palma, y os
prometí unas notas musicales sobre el JaranaFestival. Las Sesiones vermuterasse
terminaron por causas ajenas al personal, pero los chicos de La Jarana no cejan en el empeño de darle un meneo al movimiento de la isla y
no se les ocurre otra cosa que montar un festival de música, que
además es Low Cost. Porque ver a Mujeres, Las Kellies o Beach Beach,
además de bailar al ritmo de DJ Miranda, Watermelons Djs o Coco y
descubrir a grupos como Ceremoney por quince euros, no es pagat
(expresión mallorquina que literalmente significa no es pagado
y que se utiliza cuando algo vale mucho más de lo que pagas). A
Mujeres ya los vi en el Primavera Sound, y repitieron intensidad y
frenesí haciendo que el personal lo diera todo, absolutamente todo.
Fue una noche de descubrimientos, que empezó con Ceremoney, el
primer grupete local que tocó y al que les gusta que les comparen
con The Smiths y Joy Division, y siguió con Las Kellies, unas chicas argentinas ellas, que me recordaron mucho a ESG en algunos temas, y claro, ya me
ganaron. Una noche vibrante que, tras la mañana sanferminera,
terminaron con mis pies pero completaron, de nuevo, un fin de semana de lujo en la isla.
Y
como no sólo de música vive el hombre, hoy traigo un platico que
también es low cost. Estas salchichas de pollo con pimientos verdes
fritos son un majar para los paladares más exigente y muestran que
la mezcla de los sencillo, aunque sea low cost, puede convertirse en
algo sublime. Para disfrutarlo, os propongo Plants de Beach
Beach, que me los perdí en el Primavera Sound (sí ellos también
estuvieron) pero recuperé sin falta en el JaranaFestival. Ah! y no os olvidéis de haceros con un buen trozo de pan! :-)
Salchichas de pollo con pimientos verdes fritos
Salchichas
de pollo con pimientos verdes fritos
Ingredientes para 4
personas
8-12 salchichas de pollo, dependerá del hambre del personal.
2
pimientos verdes hermosos.
Aceite
de oliva para freír
Preparación:
Lavar
bien los pimientos y cortarlos a tiras.
Calentar el aceite y freír los pimientos. En este punto, es de vital
importancia que estén bien escurridos, que la vestimenta veraniega
deja demasiadas zonas del cuerpo expuestas a la mala leche de las
salpicaduras de aceite.
Una
vez fritos, retirar con una espumadera y ponerlos en un plato con
papel absorbente. Pinchar las salchichas con un tenedor para que se
hagan mejor.
Retirar
el aceite y pasar las salchichas por la sartén hasta que estén
hechas.
Servir
en una bandeja con los pimientos por encima. Digno de estrella Michelín, señores!
Nota:
con estos días veraniegos siempre puedes hacer más y llevártelo el
día siguiente en un súperbocata a la playa.
Las
virtudes de una ciudad pueden medirse por muchas cosas. La calidad de
los servicios, las zonas verdes, el transporte público o el número
de bibliotecas. Éstos y otros parámetros se utilizan habitualmente
para medir la calidad de vida en las ciudades. Pero, ¿y los bares?
Los bares son el alma de las ciudades, el carácter de los barrios, y
es por eso que me he decidido a estrenar esta sección en el blog.
Bueno, en realidad no sé si será una sección o simplemente se
quedará en esta entrada, pero siempre me ha gustado esa canción de
Gabinete Caligari y si tuviese una sección en el blog para hablar habitualmente de bares, seguro que se llamaría así.
Tortillaca del España!
Hay
un bar en Palma que organiza, junto con los vecinos de la calle, una
fiesta el día de San Fermín que no tiene nada que envidiar a la
original pamplonesa. El evento lleva ya varios años teniendo lugar,
y tal es el entusiasmo de los asistentes, que la calle se convierte
en una marea blanca y roja de parroquianos con ganas de pasarlo bien. Este bar es el Bar España, situado en el
barrio de Sa Gerreria de Palma, y del cual me declaro fans total de su tortilla
de patatas (y aunque hay que reconocer que ha tenido sus momentos de
bajón, la que probé el sábado estaba riquísima). El “España”,
que se encuentra justo frente a la sede del Banco de España de la
isla, es de esos bares de barrio que han sabido adaptarse a los
nuevos tiempos, ofreciendo una rica selección de pintxos fríos y
calientes, caldos españoles y buena música, amén del buen trato de
su personal. Porque los bares tienen que ser así... tienen que
hacerte sentir como en casa... tienen que saber qué ponerte antes de
que lo pidas... tienen que dejar que llegues solo y te vayas con un
montón de amigos.
Ese toro enamorado de la Luna
Agua va!
Pues
como decía, los San Fermines del España de este año han sido algo
masivo. O al menos eso dicen los que llevan yendo varios años. Para
mí ha sido la primera experiencia, y qué experiencia. Desayunar en
el Bar Central un bocata caliente de jamón serrano y queso mahonés,
con sus aceitunitas y todo, y ver pasar a la gente vestida de blanco
y con el pañuelo rojo, dirección al España, no tiene precio. Me perdí el chupinazo y el
pregón, pero una vez allí, daba igual, porque nos topamos de lleno
con los toros, la figura de San Fermín y la banda “Los Estupendos
Burruños de la Morralla” que amenizaron incansablemente toda la
jornada y a todos los que disfrutamos de una fiesta
de San Fermín a la mallorquina. El fervor del populacho y el calor
insoportable de un 7 de Julio, era calmado gracias a los cubos de
agua que, incansables, los vecinos tenían a bien tirar a los
acalorados mozos. Hay que dar las gracias a estos vecinos, que
desinteresadamente cargaban cubos y más cubos de agua desde el
interior de sus casas hasta los balcones, para descargarlos sobre las
cabezas de los que allí estábamos. Así que podéis haceros una
idea de cómo llegamos a casa, empapados, contentos y achispados,
oliendo a mil demonios y con los pies destrozados. Menos mal que
antes de llegar a casa hicimos una parada en el Bar Bosch, para
reponer fuerzas con un “variat” con
su caña y su pan, y preprararme, tras una siesta reparadora, para los conciertos del primer JaranaFestival, pero eso os lo contaré otro día...
Variat del Bar Borch
Centrándonos
en el bar en sí, y en su oferta gastronómica, ya he comentado que
la tortilla de patatas es todo un clásico. Y no sólo eso, el
montadito cojonudo (sobrasada con huevo frito de codorniz), la cual ya os presenté tuneada es la estrella del bar, junto con la mini-hamburguesa, de la cual os
traigo mi propia versión, una iluminación que tuve mientras
repasaba los acontecimientos del sábado, a ver si me inspiraban una
receta. Ya que estamos inmersos en los San Fermines, os
propongo unas mini-hamburguesas de txistorra, aderezadas con cogollos
de Tudela, unas lasquitas de Roncal y yemas de espárragos Navarros, a las que he llamado, con todo el descaro Burger-txist! Contra todo pronóstico, la hamburguesa está suave y jugosa, tanto que como la probéis ya no hay marcha atrás. Caeréis en una espiral hamburgueso-txistorrera sin final y no pararéis de cantar el Pobre de Mí cada vez que se os acaben.
...ay torito bravo
Y ya, para terminar, acompañamos estas burger-txist con el tema de Janette, Por
qué te vas,
que los Burruños tuvieron a bien cantarnos para cerrar la jornada
sanferminera.
Hoy
en mi ventana brilla el sol,
y
un corazón se pone triste contemplando la ciudad,
por
qué te vas...
Burger-Txist con extra de espárrago...más bien espárrago extra!
Mini-hamburguesas
de txistorra (Burger-txist)
Ingredientes (salen
unas 12 mini-hamburguesas)
200
g de carne de ternera picada dos veces.
100
g de txistorra.
1
huevo.
100g de queso Roncal en lascas.
12 hojas de cogollos de Tudela.
12 yemas de espárragos de Navarra (no de China!).
Mermelada
de tomate.
12 rebanadas de pan moreno (o de payés, o de barra, o del que más os guste).
1
½ cucharadas soperas de pan rallado.
3
g de sal (½ cucharada de postre)
Aceite
de oliva.
Preparación:
Quitarle
la piel a la txistorra y picarla con un cuchillo.
Poner
en un bol la carne picada, la txistorra, el huevo, el pan rallado y
la sal. Mezclar bien hasta que quede una mezcla homogénea (notarás
que te quedan trocitos de txistorra, pero ahí está la gracia).
Coger
un poco de la mezcla y hacer pequeñas bolas con las manos, como si
hicieses albóndigas. Una vez hechas, aplastarlas con las manos para
darle la forma redondeada.
Calentar
la sartén con un poco de aceite de oliva y hacer las hamburguesas.
Tostar las rebanadas de pan moreno, poner una hoja de cogollo de
Tudela bien limpia, 2-3 lascas de queso, la hamburguesa, un poco de mermelada de tomate, y la yema de espárrago... listo!
Eooo!
sí! Soy yo!! no soy una aparición!!! Casi un mes sin pasarme por
aquí y hoy lo hago para dejaros lo que he preparado para el
#diadelagalleta. Después de un Junio frenético, espero no tener que
ir de #diade en #diade y que Julio se más tranquilo. Y es que no
sólo el Primavera Sound me ha tenido alejada de la cocina, sino que
viajes varios y un gripazo que me ha durado casi dos semanas han
hecho que mi cocina haya estado de vacaciones. Y además otras
actividades varias, como conseguir mesa para cenar en el Tickets, el
restaurante de los Adrià , o asistir a los conciertos de Madonna y
al de Portishead no me han dejado tiempo para dedicarle un minuto al
blog... Sí, el mes de Junio ha sido completito y vuelvo con una propuesta para el #diadelagalleta, propuesto, esta vez, por @sweetnoelia1 y @losblogsdemaria.
Así pues, Junio ha sido un mes completito y de lo más musical. Asistir a un concierto de Madonna
es como ir al circo: un espectáculo. Por todo en general... por lo que monta ella
en el escenario y por los fanses. Os aseguro que no soy fan de
la Reina del Pop, pero por culpa de un “broma”, es ya la tercera
vez que la veo. La historia es que un día, hablando con mi más
mejor amigo sobre qué conciertos no deberías pederte en tu vida
(aunque no seas fan) salió Madonna por en medio. La sorpresa fue
cuando meses después anunció su gira Confessions Tour por
Europa y el muchacho no tuvo otra idea que invitarme al concierto de
Amsterdam (cómo no va a ser mi más mejor amigo, eh?).
Madonna crucificada en el Confessions Tour de 2006
Así que allá que nos fuimos de vacaciones unos días y,
ya que estábamos por allí, había que aprovechar para ver a la
susodicha ;p. La experiencia fue de lo más curiosa: jamás pensé
que estaría haciendo cola a las tres de la tarde para ver a esta
mujer... y sí, allí que nos plantamos, con nuestros ensaladas plastificadas, nuestras cervezas, y a hacer
cola con tod@s l@s fanes y a correr como
locos para conseguir entrar en la zona VIP (por aquel entonces no se
pagaba por estar en esa zona). Todavía no doy crédito, pero es que
la histeria colectiva se pega y de repente estaba más nerviosa que
en una primera cita. Confieso que disfruté como una enana, que
canté, que baile, y que grité como la que más cuando Madonna se
acercaba al borde del escenario (estábamos muy, muy cerca). Una
experiencia totalmente recomendable, y que se ha convertido en una
tradición, ya que en la siguiente gira, fui yo quien se encargó de
conseguir entradas para el concierto de Valencia, y para este último
le ha tocado a él hacerse de nuevo con las entradas. Veremos dónde
me toca en el próximo tour, porque creo que a esta mujer aúne lle
queda mecha para rato. Volviendo a la experiencia musical, un concierto
de Madonna es espectacular, la escena, las luces, el sonido, las
proyecciones... Lo único que me decepcionó, curiosamente, fue
ella... y es que casi todo el concierto es play-back, no canta, y
cuando lo hace se nota un montón... porque no canta bien! Como dijo
mi amiga Xesca, que acudió al concierto del segundo día, esta
mujer "no da ni enseña corazón". Siento tiraros el mito al suelo, pero esto
es así aquí y en la China Popular...
Nada
que ver, por otro lado, con el concierto de Portishead, un grupo del
cual me declaro fans total (que es mucho más que fan) y al cual, esta vez me invitó otro gran amigo, mi querido amore (me estoy dando cuenta de que tengo amigos que molan un montón). La voz
de Beth Gibbons consiguió ponerme los pelos de punta, y envolvió
durante casi dos horas el entorno privilegiado que es el Poble
Espanyol de Barcelona. Aquí no teníamos bailarines con tacones, ni
soldaditos de plomo volando por el escenario, pero tuvimos a unos
artistas entregados a su público y un público entregado a sus
artistas. Gibbons nos deleitó con su voz y no pudieron faltan
temazos como The Rip, Mysterons, Sour Times o Glory Box.
A la rica galleta!
Una
de las canciones de su disco Dummy es Biscuit. Creo que, al menos por
el título, le viene al pelo a estas galletas de requesón y limón.
La receta la encontré en un blog que visito con frecuencia llamado A Cozy Kitchen,
que había sacado la receta de otro blog, que a su vez la había
sacado de otro, y así hasta el infinito, llegando a cuando no existían los
blogs ni internet y la gente se dedicaba a comprarse libros de
cocina, cocinar, y comerse lo cocinado. Bien, el resultado es sorprendente. No se trata de la típica galleta crujiente, sino que tienen una textura blandita, esponjosa, con un suave sabor a limón y requesón, que
recomiendo que os comáis en cuanto se enfríen, pues es cuando están
más buenas. Pueden aguantar bien entre 2-3 días en un bote
hermético, pero hay que ir con cuidado porque se secan en seguida. En tal caso, la mejor opción siempre será mojarlas en el vaso de leche, café con leche o batido de chocolate fresquito (para los que os guste!)
Bien,
os dejo con la receta y con Biscuits, de Portishead... simplemente,
exquisita!
I'm lost, exposed
Stranger things will come your way...
Galletas
de requesón y limón
Ingredientes (salen
millones de galletas!)
500
g de harina.
400
g de azúcar.
400
g de requesón
100
g de mantequilla a temperatura ambiente.
2
huevos.
5
g de sal.
5
g de levadura química.
El
zumo de 2 limones.
La
ralladura de 1 limón.
Preparación:
Poner
la harina en un bol con la sal y la levadura química.
En
otro bol grande, añadir la mantequilla cortada a trocitos y el
azúcar. Batir bien con una batidora de varillas durante unos 3
minutos, hasta que quede una mezcla homogénea y blandita.
Añadir
los huevos, el requesón, el zumo y la ralladura. Batir bien hasta
que todos los ingredientes queden bien mezclados.
Añadir
la mezcla de harina, sal y levadura poco a poco, sin dejar de batir,
hasta que quede todo bien incorporado en la mezcla.
Preparar
la bandeja de horno con papel parafinado.
Para
hacer las galletas puedes utilizar diferentes técnicas:
Con
dos cucharas soperas coger un poco de masa, como si se tratase de
una croqueta, ponerla sobre el papel y chafarla un poco dándole
forma redondeada con la cuchara.
Rellenar
una manga pastelera y hacer las galletas alargadas o redondeadas...
como más guste!
Con
el horno precalentado a 190ºC, hornear las galletas durante unos 15
minutos, hasta que los bordes queden dorados. Hornear por tandas
hasta que se termine la masa.
NOTA:
la receta original tenía más cantidad de ingredientes, así que la
he adaptado para que no saliera tanta cantidad, pero está visto que
aún puede ajustarse más...
Aquí
estamos de nuevo, mi depresión postPrimavera Sound y yo, con otro
evento tuitero. Esta vez el motivo es la puñetera operación trikini
y en el terrible momento de destapar las carnes. Así que os presento
una ensalada ligera, fresca y diferente, de esas que haces con sobras
que tienes en casa y te sorprende el resultado.
Yo
no sé si conocéis la quinoa. La descubrí hará unos ocho años,
cuando me vine a vivir a la ciudad Condal y me pegó por el
vegetarianismo... No duré mucho, todo sea dicho, porque me gusta más
un chuletón que a un tonto un lápiz, pero me sirvió para descubrir
otros alimentos que, si bien no forman parte de nuestra cultura
alimentaria, ahora los utilizo para variar y salir del aburrido sota,
caballo y rey en la cocina. La quinoa NO es un cereal, pero se parece
a muchos de ellos y se utiliza también de forma similar. Proviene
del norte de América del Sur, de la zona del lago Titicaca y era uno
de los alimentos básicos de los Incas. Para cocinarla, es
fundamental lavarla antes con agua fría porque de lo contrario,
amarga. Yo la pongo en un colador de malla fina y le paso agua fría
del grifo, y luego la hiervo como si fuese arroz... Ah! Y también se
puede utilizar para hacer sopitas, pero eso lo dejamos para cuando
vuelva el frío, vale?
Después
de este fin de semana musical, nada mejor que algo tranquilo y suave de Real Estate.
No conseguí llegar a verles, a tanto ya no doy, pero los tengo en la
lista para cuando hagan algún conciertillo por aquí... Así que os
dejo con Easy, una canción facilita para una receta facilona...
Enjoy!
Back
when we had it so easy,
I
would surrender completely...
Ensalada
de quinoa y sandía
Ingredientes para 4
personas
160
g de quinoa.
4
rodajas de sandía.
120
g de queso feta.
3-4
hojas de menta.
Aceite
de oliva virgen extra.
Preparación:
Poner
una cazuela con agua abundante al fuego. Cuando rompa a hervir
añadir la quinoa que previamente habremos lavado en un colador de
malla fina.
La
quinoa tarda en cocerse unos 10-15 minutos. De todas formas, podrás
asegurarte de que está hecha cuando veas que sale una especie de
hilito alrededor del grano. Una vez hecha, colar y enfriar con agua
corriente. Dejar escurrir.
Cortar
la sandía en tacos y ponerla en un bol. Si tiene pepitas, mejor
quitárselas que luego te pasas toda la comida escupiendo y no queda
bien.
Cortar
el queso feta en tacos y añadirlos a la sandía. Añadir también
la menta picada y la quinoa.
Aliñar
con un buen aceite y a disfrutarla con estos calores que se
avecinan!
Film & Food es un proyecto de Ingrid de My Lovely Food y de Alba de Le Fabuleux Destin du Chocolat donde comparten su afición por el cine y la gastronomía con el
resto del mundo. En él podréis ver los últimos estrenos tanto de
la gran pantalla como de los fogones. Y además de compartirlo con nosotros, también nos involucran creando fantásticos retos en los
que relacionan una película con una temática culinaria. La de este mes, y que
se tiene que publicar hoy, es la película de Tim Burton, Charlie y la
Fábrica de Chocolate. Podrías pensar que para una persona a la que
no le gusta el chocolate, ver esta película puede ser un suplicio,
pero nada más lejos de la realidad. Si no habéis visto la película,
os la recomiendo encarecidamente. A mí es que me encanta Tim Burton
y ese universo que crea en cada película, con esos personajes tan excéntricos y estrambóticos. Y claro, luego está Jonny Deep, que da igual que lleve
los pelos a lo Robert Smith o a lo Beatles, está guapo de cualquier
forma.
Así
pues, el reto de esta ocasión era crear un chuchería, algo dulce en
formato individual que pudiese haber salido de la fábrica de Willy
Wonka. Desde luego que el chocolate no estaba en mi lista, y pensando
en mi chuchería favorita, en seguida saltaron a mi mente las nubes.
Suaves, dulces y esponjosas, con un aire a bomba de azúcar que tira
para atrás, pero a la cual no puedo resistirme, por mucho que quiera. Hace tiempo que descubrí, paseando por mis blogs favoritos, que es posible hacer
nubes en casa. ¿Os imagináis? creí llegar al paraíso!! ya me imaginaba viviendo en
un mundo rosa y blandito, rodeada de nubes azucaradas por doquier y
más feliz que una perdiz. Os confieso que la decepción llegó
pronto... Tres intentonas, tres he tenido que hacer para dar con una receta que de algo parecido a las nubes. Después del primer
intento, ya me quité de la cabeza lo de conseguir esos cilindros
esponjosos y dulces... En su lugar, obtuve una masa rosada, pegajosa y
extremadamente dulce, que no había por donde pillar. Así que mi
vida rosa terminó para seguir buscando la receta perfecta, esta vez
sí, sin gelatinas rosadas de sabores ni extra de azúcar. La
sorpresa me la llevé cuando Eva, del blog Fresa y Pimienta llegó un día con una receta de nube que, después de las anteriores experiencias, tenía pinta de funcionar a la perfección. Os recomiendo que os paséis por su blog, hace unas
cosas realmente exquisitas, con una fotografía muy cuidada y una
combinación de sabores y texturas sorprendente! Así que
inspirándome en sus “Niguiri de nube japonesa, ventresca de atún
y “caviar” de soja”, he preparado esta chuche que deja
boquiabierto a cualquiera! :-)
Aviso:
no os esperéis exactamente lo mismo que encontráis en las tiendas
de golosinas... Al fin y al cabo, esto no es más que una espuma de
gelatina, que imagino se basa en el mismo principio con el que se
hacen las nubes comerciales. Para montar la gelatina, es necesaria
una batidora de varillas eléctrica, aunque seguro que si tenéis
maquinitas de esas tan chulas como la Kitchen Aid o similares, es
posible conseguir una espuma mucho más compacta y un resultado más cercano a lo de las tiendas.
Antes
de pasar a la receta, os dejo Como nubes a mi té,
una canción de Maga. Maga es de esos grupos que me tocan la fibran y
podría estar escuchando horas y horas sin cansarme. Sus canciones trasladan a un mundo de cuentos y sueños, a un mundo imaginario que
te envuelve y te transporta a ríos con cascadas de chocolate, árboles
con manzanas de caramelos y nubes dulces y blanditas. No me enrollo
más, os dejo que disfrutéis de la canción... y de las nubes!
Quisiera
escribirte rayando en el aire palabras
que
el viento no te pueda, no te pueda robar...
Niguiri
de nubes y gelatina de sandía
Ingredientes para
24-30 nubes:
6
hojas de gelatina neutra.
400
ml agua.
40
g de azúcar.
Preparación:
Mezclar
el azúcar con 300 ml de agua y ponerlos dentro de un tupper cerrado
en el congelador, alrededor de 1 hora.
Rehidratar
la gelatina con agua fría en un plato hondo.
Calentar
100 ml de agua y retirar antes de que empiece a hervir.
En
un bol, añadir los 100 ml de agua caliente y la gelatina hidratada
bien escurrida. Mezclar hasta que ésta quede bien disuelta.
Empezar
a montar la mezcla hasta que quede una espuma estable (unos 3 minutos).
Añadir a la mezcla el agua del congelador (aún no estará congelada, pero sí
muy fría y con algunos cristales de hielo). Hacerlo muy poco a poco,
formando un fino hilo de agua. No parar de batir hasta que se haya
incorporado todo el agua fría.
Continuar
batiendo a velocidad media-alta durante unos 10 minutos. Se formará
una espuma densa, con pequeñas burbujitas.
Con
dos cucharas, hacer quenelles y depositarlas sobre bandejas con papel parafinado.
Dejar
en la nevera un mínimo de entre 4 y 5 horas antes de servir. Yo las
llegué a tener 24 horas y se mantuvieron estupendamente. A partir
de las 32 horas, la superficie empezó a resecarse.
Ingredientes para la
gelatina de sandía:
125
ml de zumo de sandía natural.
2
hojas de gelatina neutra*.
80
g de azúcar
Preparación:
Rehidratar
las dos láminas de gelatina con agua fría.
Para
hacer el zumo de sandía natural, coger un trozo de sandía sin
pepitas de unos 200-300 g, trocearlo (no pongas la cáscara!! ;p ) y pasarlo por la batidora hasta que quede
bien líquido.
Una
vez hecho el zumo, pasarlo por un colador y remover bien con el mazo
de un mortero hasta que nos quede solo la pulpa (quedará muy
poquita, la sandía casi toda es agua!).
Poner
125 ml de zumo de sandía en un bol y calentarlo al baño María,
con el fuego muy suave. Cuando esté caliente añadir la gelatina y
disolver bien.
Retirar
del fuego e ir añadiendo el azúcar poco a poco, para que se vaya
disolviendo.
En
un molde** rectangular verter el líquido formando una capa muy
fina, de medio centímetro más o menos, y ponerlo en la nevera un
par de horas, hasta que gelifique.
Montar
el niguiri:
Con
una espátula y mucho cuidado sacar las nubes del papel parafinado y
ponerlas en un plato o bandeja.
Con
la misma espátula, ir sacando tiras de gelatina de sandía de un
tamaño similar a los niguiri, y colocarla encima.
Comer
con los dedos, ya que son demasiado delicados como para utilizar
palillos!
*
La lámina de gelatina de sandía quedó bastante decente, pero si lo
repitiese, pondría 1 ó 2 láminas más para que la gelatina de
sandía quedase con más consistencia.
**
El molde que utilicé era de unos 20 x 32 cm. Me sobró un poquito de líquido que puse en un vaso de chupito con una nube dentro, otra forma de presentarlo a modo de postre! ;)
English
recipe
Mashmallow
and watermelon jelly niguiri
Ingredients
for 24-30 mashmallows:
6
sheets of plain gelatin.
400
ml water.
40
g of sugar.
Preparation:
Mix
sugar with 300 ml of water in a tupper, close it and introduce in
the freezer for about 1 hour.
Rehydrate
the gelatin in cold water.
Heat
100 ml of water and remove before it boils.
In
a bowl, add 100 ml of hot water and the hydrated gelatin well
drained. Mix until it is well dissolved.
Start
whisking with a mixer until a stable foam is formed (about 3
minutes).
Add
the water with sugar from the freezer little by little (water is not
frozen, but very cold with some ice crystals), forming a thin stream
of water. Do not stop whisking until you have incorporated all the
cold water.
Continue
mixing on medium-high speed for about 10 minutes. Then, a dense foam
with small bubbles is formed.
With
two spoons, make quenelles and place them
on trays with waxed paper.
Leave
them in the refrigerator for at least 4 to 5 hours before serving. I
left mine during 24 hours and remained well. However, after 32 hour,
the surface started to dry.
Ingredients
for watermelon jelly:
125
ml of watermelon juice naturally.
2
sheets of plain gelatin*.
80
g sugar.
Preparation:
Rehydrate
the two sheets of gelatin with cold water.
Prepare
watermelon juice. For that, take a piece of 200-300 g seedless
watermelon, take out the skin, and pass through the blender until it is liquid.
Pass
the juice through a strainer and stir well with a pestle until you
have only the pulp (it will be very few, as watermelon is almost water!).
Put
125 ml of watermelon juice in a bowl and place in a water bath. When
warm enough add the gelatin and dissolve well.
Remove
from heat and add the sugar gradually, so that it will dissolve.
In
a rectangular mold ** pour the liquid forming a very thin layer of
an inch or so, and put it in the fridge for a couple of hours until
the gel is firm.
Make niguiris:
Using
a spatula, carefully remove mashmallows of wax paper and put them on
a plate or tray.
With
the same spatula to tease out watermelon jelly strips of similar
size to niguiri, and place it on top.
Eat
with your fingers, because they are too delicate to use chopsticks!
*
The watermelon gelatin film was pretty decent, but if I had to repeated it I
would put 1 or 2 additional gelatin sheets for more consistency.