sábado, 13 de octubre de 2012

Sobre arroces y hornos (Arroz al horno)

Esto es un arroz al horno, tal cual llegó al mundo

Empiezo a creerme eso de que a la tercera va la vencida. Y seguramente no tenga nada que ver con el número 3, un número que, por cierto, me ha acompañado durante gran parte de mi vida: crecer en un tercer piso, ser el número 3 en la lista de la clase, que seamos 3 hermanos, que haya empezado 3 carreras (pero terminado sólo una, curiosamente, la tercera...). De cualquier modo, esto sólo me lleva a pensar que a fuerza de repetir las cosas, al final, terminan saliendo. Da igual que sean dos, tres o quince veces. La cuestión es que hay que ir a por lo que se quiere, así, sin más, pim, pam, pum.

El arroz al horno y sus ricos ingredientes
Y eso me ha pasado con el arroz al horno, una de mis recetas favoritas con la que he tenido una especie de relación amor-odio que me ha dejado una espinita clavada en el corazón y que, a fuerza de insistir, he consigo arrancar con fuerza. Esta receta, que la progenitora de una servidora borda, se vino conmigo a la Ciudad Condal hace la friolera de once años, con el objetivo de ser replicada y disfrutada pese a estar lejos de casa. Sin embargo, eso no fue así... la pereza de buscar una cazuela de barro digna para su elaboración pudo conmigo y no fue hasta que cambié de piso cuando vi una tiendecita al lado de casa donde exponían toda una colección de ollas, cazuelas y cazuelitas de barro. Allí me lancé, como las locas y feliz de la vida, a por mi cazuela de barro pensando en ese arroz al horno que pronto estaría en mi mesa. Feliz iba yo de vuelta a casa cuando, al abrir la puerta de mi nuevo hogar, caí en la cuenta de que ese piso no tenía horno... Mi gozo en un pozo, y mi cazuela de barro al armario a llenarse de polvo. Y así estuve, ocho años viviendo en un piso sin horno y sin arroz, sin pizza, sin macarrones gratinados, sin bizcochos ni pollos rellenos. Pero en la última mudanza decidí que esto no podía seguir así, y me lancé a empezar una relación seria y formal con mi nuevo  horno.

Y es así como llega, por fin, señoras y señores lectores y tras varias intentonas, la receta del arroz al horno. Tras obtener resultados blanquecinos en lugar de amarillos, u olvidarme la sal en alguna ocasión, puedo decir que el arroz al horno sale, y sale rico, muy rico! Pocas florituras tiene esta receta, es extremadamente fácil y muy, muy resultona. Sin embargo, y pese a la sencillez de los ingredientes, es fundamental que éstos sean de primerísima calidad. Este plato Valenciano está eclipsado, injustamente a mi modo de ver, por la famosa paella. Pero bueno, vosotros comed, comed paella que los del arroz al horno tocaremos a más y terminaremos por invadir el mundo de garbanzos, costilleja y morcilla. Y a propósito de la morcilla, como plato valenciano que es, ésta debe ser, siempre que sea posible, de la tierra y si es de Ontinyent, mejor que mejor. Me consta que la morcilla que venden en Mercadona es de la zona, así que los que seáis fans de este súper, podéis encontrarla allí, aunque no residáis en la tierra de las flores, de la luz y del amor.

Dicho esto, termino ya para dejaros paso uno de los últimos descubrimientos que he hecho en los archivos sonoros de la red. Se trata de Splashh, un grupo londinense que acaba de empezar (no llevan ni ocho meses) y que, pese a no tener aún disco grabado, están dando mucho que hablar y seguro que serán uno de los grupos del 2013, me atrevería a decir... Pues nada, aquí os dejo con All I wanna do, que lo disfruten ustedes!

All I want to do, 
all I want to do...



Arroz al horno
No te olvides de mezclar la morcilla con el arroz

Ingredientes para 4 personas:

  • 350-400 g de arroz (1 cazo por persona)
  • 250 g de costilleja de cerdo cortada
  • 1 bote pequeño de garbanzos cocidos
  • 1 patata mediana
  • 2 morcillas de cebolla
  • 4 cucharadas soperas de tomate triturado natural
  • 4 tiras de bacon
  • 1 cabeza de ajos entera
  • 1 diente de ajo
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • Azafrán o colorante alimentario*

Preparación:

  • Precalentar el horno a 210ºC
  • Hervir las costillejas en un litro de agua.
  • Pelar el diente de ajo y picar. En en el fuego una cazuela de barro con el aceite, y cuando esté caliente añadir el ajo y el tomate.
  • Cuando el sofrito esté hecho, añadir el arroz y remover con una cuchara de madera.
  • Añadir la carne bien escurrida y volver a mezclar. Posteriormente añadir los garbanzos y seguir mezclando.
  • Añadir el caldo de las costillas al arroz. La proporción es 2 cazos de caldo por cada cazo de arroz, menos uno... Es decir, si pones cuatro cucharones de arroz, tienes que añadir 7 cucharones de caldo (son cosas de mi madre, a mí no me preguntéis)
  • Añadir sal al gusto y el colorante alimentario.
  • En el centro, poner la cabeza de ajos entera, a los lados las dos morcillas, y las rodajas de patata alrededor (que puedes freír un poco previamente, sin que lleguen a hacerse, si quieres asegurarte de que quedan bien hechas).
  • Meter la cazuela en el horno y dejar hasta que el caldo se haya consumido.
  • Entonces, añadir las lonchas de bacon y subir la bandeja del horno para que se gratine el bacon.
*Veamos, la receta está tal cual me la dio mi madre, con algunas aclaraciones que he hecho tras varias experiencias. En ella me puso "azafrán" y claro, yo voy y la primera vez le pongo unas hebritas que no debieron de ser suficientes porque el arroz quedó de un tono blanquecino poco apetecible. En una de mis últimas visitas a la isla, estuve espiando la cocina de mi madre y vi cómo en realidad lo que le ponía era colorante, así tal cual... Y claro, no caí en que las madres, cuando hablan de azafrán, se refieren al colorante alimentario de toda la vida... Si os manejáis bien con las hebras de azafrán, contadme cómo os queda! 

viernes, 5 de octubre de 2012

Las cosas del ser humano (Ensalada de higos e ibérico)


Ensalada de higos e ibérico

Por fin encuentro un momento para enseñaros esta recetaca con higos e ibérico, que está que quita el sentío. Todo esto viene por las cosas que tiene el ser humano. Se trata de que somos el último escalón evolutivo, el iPad de la naturaleza, pero también tenemos nuestros fallos, tanto en el software como en el hardware. En los últimos tiempos me he visto envuelta en algunos fallos de software ajenos que, sin tener que nada ver conmigo, terminaron contagiándome cual virus malicioso y me han obligado a formatear mi sistema operativo. Menos mal que soy de formateo fácil, y no de aquellas que entran en bucles de reinicios que no terminan nunca y no solucionan el problema. Con todo esto simplemente quiero decir que he andado más liada que una persiana.

Pero no sólo ha sido eso. Tras una revisión de mi hardware, he descubierto un pequeño defecto de serie que va a forzarme a realizar algunas pequeñas modificaciones en mis hábitos. Así pues, tendré que mantenerme alejada de correr, subir escaleras y, supuestamente, también del sobrepeso. Nada serio, amiguitos, una simple condromalacia rotuliana, que no es más que tener unas rodillas que hacen más ruido que una botella de Anís del Mono en Navidad, y que van a tener que verse reforzadas por una serie de ejercicios bien dispuestos por un profesional de mi gimnasio, y una dieta por otra idem aquí presente. Afortunadamente, no se trata de perder peso, sino de no ganar más, no sea cosa que termine con las rodillas de Robocop.

Es por ello que me he animado a preparar más platos ricos, pero también ligeros que me ayuden a alegrar el resto de mis días culinarios. Y he aquí esta ensalada, con higos e ibérico, que llena de júbilo y alborozo al más triste plato de pechuga a la plancha.

Y como de alegrías se trata esto, os dejo con esta canción de un grupo al que le he dado una segunda oportunidad y me han sorprendido gratamente. Se trata de Dulce Pájara de Juventud, un grupo con un nombre de lo más cursi (investigando me he enterado que hacen referencia a una obra de Tennessee Williams) que hacen un rock indie con tintes épicos y psicodélicos, y que según los entendidos recuerdan a Arcade Fire, The Flaming Lips, Yo la Tengo o Spiritualized. Hombre, las comparaciones siempre han sido odiosas, pero hay que decir que prometen y enganchan, así que les daremos la oportunidad en el Primavera Club. Os dejo con Feel, el tema con el que abren el álbum homónimo y con un final de esos que se acercan al apoteosis.



Ensalada de higos e ibérico

El higo y el jamón
Ingredientes para 4 personas:

  • Media escarola.
  • 8 higos.
  • 120 g de jamón (ibérico si puede ser, por favor)
  • 100 g de queso feta.
  • 1 cucharadita de cúrcuma.
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal en escamas.

Preparación:

  • Lavar bien la escarola y los higos.
  • Cortar la escarola y dejarla escurrir.
  • Cortar los higos en cuatro cuartos, sin llegar a separarlos del todo.
  • Cortar el queso feta en pequeños tacos.
  • Para montar el plato, poner una base de escarola en el plato, hacer ocho nidos con el jamón ibérico* y poner dos en cada plato, poner encima los higos y repartir el queso.
  • En un pequeño bol, mezclar el aceite de oliva con la cúrcuma. Aliñar y añadir unas escamas de sal.
  • Que aproveche!
*Si tienes que vigilar el peso, no te queda otra que quitarle la grasa blanca que tanto le gusta a algunos.


martes, 25 de septiembre de 2012

La fauna conciertera (Curry de calabaza y quinoa)


Curry de Calabaza y Quinoa

Mi entrada en el otoño no sólo se caracteriza porque pierda el moreno, la ropa del armario se encoja después de las vacaciones, o decida volver al gimnasio, sino porque empieza de nuevo la temporada de conciertos, y de calabazas. Oficialmente, es el BAM (Barcelona Acció Musical) quien da el pistoletazo de salida, pero un cartel algo flojete y otros menesteres me han tenido este año alejada de las plazas barcelonesas. Sin embargo, a quien no podía perderme era a McEnroe, uno de esos grupos que tienes ahí, que te los pones de vez en cuando y que, de repente, te paras a escuchar de verdad y se te mete por dentro, quedándote enganchada para toda la vida. Podría decirse que McEnroe no es un grupo apto para depresivos ni flojos de espíritu, y aunque su música sea melancólica y oscura, te atrapa para no dejarte marchar jamás de los jamases.

El concierto de ayer fue redondo, una hora de canciones entre las que sonaron Islandia, Tormentas, La Cara Noroeste y Las Mareas. Una hora llena de letras con sentido que sólo McEnroe sabe transformar en canciones, una hora que se me hizo corta a pesar de las idas y venidas de los paquis con sus servesa-un-auro-amigo. Impresionante la cantidad de latosos que había ayer por las plazas, que no hacían más que pasar por delante, parándose y ofreciéndote cerveza, y no... no servía ignorarles, esta vez se te plantaban delante y hasta que no les decías que no, no se marchaban... así no había quien disfrutase del concierto como toca... Y es que el mundo conciertil está lleno de especímenes que pueden destrozarte la experiencia para la que te has estado preparando semanas y semanas. He aquí, tras muchos años de investigación, los perfiles que debes evitar a toda costa si no quieres arruinarte un concierto: 

  • La torre: ese ser de dos metros de altura y espalda tipo armario-ropero que se pone delante tuyo justo antes de empezar el concierto, cuando el lugar está atiborrado y no puedes ya cambiar de sitio. Sólo te queda esperar a que empiece el concierto, y que el movimiento natural de los asistentes al son de las canciones desplacen al individuo fuera de tu campo visual.
  • El Sombrerero Loco: ser moderno está muy bien, pero por el amor de Dior, no te pongas sombrero para ir a un concierto, que TAPAS A LOS DEMÁS.

    Un inconsciente sombrerero loco

  • La garrapata: este especimen me hace especial gracia. De repente notas cómo alguien se te pega al lado y empieza a ejercer una presión directamente proporcional a tu campo visual. Tú plantas los pies en el suelo y no los mueves y entonces ejerces la misma presión hacia él, tratando de compensar su fuerza ... y de repente se gira indignado y te grita NO EMPUJES!! Y tú te quedas con cara de panolis pensando si no te estará tomando el pelo y muy educadamente le dices que era él quien estaba empujando, se indigna más aún y entonces te das cuenta de que delante tiene a La Torreo o al Sombrerero Loco y lo entiendes todo... aunque tú sigues sin moverte, claro...
  • El arrima-cebolleta: se trata del típico listillo que pasa por detrás tuya y, aprovechando la coyuntura y la aglomeración, te coge por la cintura mientras pasa por detrás tuya, bien pegadito, rollo jamón de york en un sandwich mixto... Se puede ser más asqueroso??!!? :s
  • Rapunzel: dícese de aquella fémina con larga melena, que se la lava con champú de coco, y que se planta delante tuya sin parar de tocarse el pelo durante todo el concierto... ahora me lo recojo, ahora me lo suelto, ahora me lo recojo, ahora me lo suelto, ahora me lo recojo, ahora me lo suelto y así hasta el infinito y más allá. Cuando termina el concierto maldices la hora en la que tu madre te obligó ir al instituto y no te dejó matricularte en la academia de peluquería...
  • El fans total: aquel que lleva la camiseta del último tour del grupo en cuestión, que no para de saltar, de bailar, que se sabe todas las canciones, te agarra, te las canta, te anima a que cantes con él y pide a gritos su tema favorito entre canción y canción.

Todos tenemos algo de estos personajes. Yo misma, sin ir más lejos, soy una mezcla entre la torre (pero no llego a los dos metros, eh?, ni de coña!), rapunzel (pero sin usar champú de coco) y fans total, sobre todo cuando se trata de un grupo animado, que con McEnroe, por muy fan que sea una la cosa no da para ponerse a dar botes. Ya lo he dicho antes, no apto para depresivos... Si no, juzgad vosotros mismos, letras deliciosas y melodías que transmiten todo lo que una quisiera decir pero no sabe como. Mundaka es el tema que “cierra” su último disco titulado Las Orillas. Y digo “cierra” porque en el CD hay un temilla por ahí escondido, para deleite de los fanses.

Y si abrimos las ventanas para ver amanecer,
y nos quedamos en la cama hasta la hora de comer...



Curry de calabaza y quinoa

Ingredientes para 4 personas:
Más curry de calabaza y quinoa

  • ½ kg de calabaza
  • 3-4 tomates maduros
  • 1 cebolla
  • 1 bote pequeño de garbanzos
  • 70g de quinoa
  • 100g de anacardos
  • 2-3 puñados de espinacas frescas
  • 1 trozo de raíz de jengibre
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 1-2 cayenas
  • 1 cucharadita de postre de cúrcuma molida
  • 1 cucharadita de postre de semillas de comino
  • 1 cucharadita de postre de curry
  • 1 rama de canela grande
  • Sal y pimienta
  • 500 ml de agua.


Preparación:

  • Cortar la calabaza en cuartos y pelarla. Ten cuidado no te descuartices los dedos. Una vez pelada, cortarla en dados.
  • Pelar la cebolla y cortarla en aros. Pelar los ajos y cortarlos en láminas finas. Rallar el jengibre muy fino.
  • Poner medio litro de agua a hervir.
  • En una sartén tipo wok, poner el aceite de oliva y añadir los aros de cebolla y la calabaza, removiendo bien durante unos 5 minutos.
  • Añadir el ajo y el jengibre, la cúrcuma, las semillas de comino y el curry, e impregnar bien las verduras con las especias.
  • Pasar los garbanzos por agua del grifo para quitarles el líquido de conserva y dejarlos en un colador para que escurran bien. Lavar también la quinoa en un colador de malla fina y dejar escurrir.
  • Añadir los garbanzos y la quinoa al wok, mezclar bien y añadir el agua caliente. Tapar y dejar unos 10 minutos con el fuego bajo, removiendo de vez en cuando.
  • Lavar y cortar los tomates en trozos grandes, añadirlos a la sartén, remover y dejar tapado otros 10 minutos a fuego lento, removiendo de tanto en tanto.
  • Añadir sal y pimienta al gusto.
  • Antes de servir, añadir los anacardos y las hojas de espinacas.
  • Que aproveche!


domingo, 16 de septiembre de 2012

A lo Paco Martínez Soria (Ensalada payesa)

Ensalada Payesa, que aún queda verano por delante!

Cada vez que vuelvo de la isla me siento como Paco Martínez Soria llegando a la gran ciudad. Cargada con mi pan, mi sobrasada, el paté, que si los vinos, vivo unas semanas de transición gastronómica hasta mi siguiente visita, mientras intento adaptarme rápidamente al frenesí de la gran ciudad.
Mi última adquisición de este final de verano ha sido un bote de peix sec, tras redescubrir algunas de las tiendas de productos locales de Ciutat. El peix sec (pescado seco) es un producto característico de Formentera, que se utiliza en la no menos típica Ensalada Payesa, un ejemplo emblemático de la sencillez gastronómica mediterránea. Porque no me digan ustedes que no hay nada más mediterráneo (y sencillo) que poner en un mismo plato tomates, pimientos y cebolla, junto con patata, pan y pescado secado al sol conservado en aceite de oliva. Desde luego que a mí no se me ocurre nada...

El peix sec no es más que raya salada, secada al sol y acariciada por la brisa marina formenterenca que, conservada en aceite de oliva, se convierte en un manjar digno de dioses marineros. Además del pescado, otro ingrediente fundamental de la ensalada payesa es el bescuit o costres, un pan moreno horneado dos veces en forma de costras. El pan tiene un aspecto seco y está duro, por eso se debe romper en pedazos y humedecerlo para utilizarlo en la ensalada. En su defecto, siempre puede utilizarse pan moreno de un día para otro y bien tostado, pero eso siempre que estés en alguna de las islas... Si no, casi mejor que no le pongas pan...

Podría decirse que la ensalada payesa es una variante del conocido trampó mallorquín (tomate, pimiento verde y cebolla), pero también podría decirse todo lo contrario así que sin intención de entrar en polémicas, os dejo con este lujo gastronómico isleño y el ritmo de Little Wings y su Mr. Natural, una canción que invita a refrescarse en una cala escondida y disfrutar luego de este tesoro natural.






Ensalada payesa

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 tomates grandes
  • 2 patatas medianas
  • 2 pimientos verdes medianos
  • ½ cebolla
  • 1 bote de peix sec
  • Biscuit o pan moreno del día anterior
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional)


Preparación:

  • Lavar bien las patatas y hervirlas con piel.
  • Lavar bien el tomate y el pimiento y cortarlos a trozos. Si cortar el pimiento a trozos con las manos, quedan trozos irregulares que le dan un toque más rústico a la ensalada.
  • Pelar la cebolla y cortarla a tiras.
  • En un bol, añadir las patatas y las hortalizas, y mezclar bien.
  • Añadir el peix sec bien desmenuzado y aliñar con el propio aceite, la ensalada quedará más sabrosa.
  • Si se ha conseguido bescuit, cortarlo a trozos con la mano y envolverlo en un paño de cocina limpio. Pasarlo por debajo del grifo para que el pan coja humedad. Dejarlo 5-10 minutos así y añadirlo a la ensalada.
  • Si no tienes bescuit y tienes pan del día anterior, tostarlo bien sin que se queme, cortarlo a trozos y añadirlo a la ensalada.
  • Que aproveche!



sábado, 1 de septiembre de 2012

La vuelta al cole (Pasta con aguacate y tomates secos)

A la rica pasta con aguacate y tomates secos!


Uno de Septiembre y el cielo está negro como el tizón. Se terminan las vacaciones y parece que el verano cierra el chiringuito por eso...“por vacaciones”, hasta el año que viene. Menos mal que años de experiencia me dicen que aún Septiembre y Octubre (y seguro que Noviembre también se atreve) nos traerán días soleados que, si bien no nos harán sudar la gota gorda, aún dejarán darnos algún chapuzón tardío y tapear al sol, haciendo que la depresión post-vacacional sea más llevadera.

Atrás quedan las montañas, los ríos y el mar, pero me los llevo de vuelta al cole en forma de recuerdos. El pastel de cabracho y los bollos preñaus, las ensaimadas y el frit también se vienen conmigo, pero en forma de kilos que voy a tener que liquidar a base de cardio. Así que es muy probable que Soul Kitchen se inunde de recetas ligeras y aptas para cualquier vacaburra en proceso de redención. Eso sí, aquí se come de todo y rico, que ligero no significa soso y aburrido. Acuérdate de tu gran amigo el plato de postre, la simpática ensalada de primero y la dulce fruta de postre... Todo aderezado con una buena sesión de elíptica, carrera, baile o lo que te plazca, y éxito asegurado oiga!

Así que, para que no se diga, hoy traigo un saludable plato de pasta con aguacate (a tope de grasas buenas) y tomates secos que podéis haceros vosotros mismos siguiendo esta  receta, y ahorraros todo el aceitaco de los de bote.

Y como el dolce far niente me ha dejado tiempo para buscar y descubrir nuevas canciones, aquí os dejo con una que me ha sorprendido gratamente, y que te da para mover los pies después de este rico plato de pasta. We Were Evergreen son tres parisinos que hacen algo así como indie-pop, con algunos toques folkies y bases electro que se transforman en bonitas melodías. Espero que os guste Baby Blue.



Pasta con aguacate y tomates secos

Ingredientes para 4 personas:

  • 300 g de pasta.
  • 1 aguacate maduro.
  • 200 g de tomates secos (puedes hacer en casa unos estupendos tomates cherry secos).
  • 150 ml de leche evaporada.
  • 50 g de piñones tostados.
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva.
  • Parmesano en lascas, sal y pimienta blanca al gusto.
Preparación:

  • Hervir la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Cortar el aguacate por la mitad y sacar el hueso. Vaciar toda la carne y ponerla en un vaso de batidora. Añadir la leche evaporada (la cantidad que os doy es orientativa) poco a poco, hasta que tenga la consistencia que te guste. Salpimentar al gusto.
  • Tostar los piñones en una sartén con un poco de aceite.
  • Mezclar la crema de aguacate con los tomates secos.
  • Cuando la pasta esté hecha, escurrirla bien y mezclar con la crema de aguacate.
  • Servir con un poco de parmesano en lascas y los piñones por encima.






lunes, 20 de agosto de 2012

Una de pescado (Brochetas de salmón y mayonesa de naranja)

A la rica brocheta

Después de la resaca cumpleañera y de una semana descubriendo las maravillas de Asturias, vuelvo con una receta facilona que hace tiempo quería publicar, pero que por unas cosas u otras se había quedado en la recámara del disco duro. Los hay que durante las vacaciones de verano, cierran el chiringuito blogueril, pero es que yo soy de las raras, y de las que les gusta aprovechar el tiempo libre para probar nuevas recetas. Así que a ver si durante estos días puedo poner en práctica algunas de las cosas ricas que he comido por Asturias, y así puedo compartir con vosotros algo de lo que he descubierto por allá.

El salmón es uno de mis pescados favoritos, y aunque el pobre está ya más manido que una guiri borracha en Magalluf, nunca lo había probado de esta forma. ¿Que de dónde saqué la idea de prepararlo así? Pues no sé, simplemente se me ocurrió... Unos lomos de salmón que necesitaban hacerse, medio paquete de harina de garbanzo con la que no sé qué hacer, pimentón de La Vera que compré en el mercadillo que ponen al lado de casa... en fin, momentos de lucidez que tiene una antes de que el calor le derrita el cerebelo. 

Espero que disfrutéis de esta receta veraniega mientras suena Holiday Rap de MC Miker G & DJ Sven, dos tipos que a mediados de los ochenta hicieron este rap con el sampler de Holiday de Madonna... Se trata de uno de esos clásicos temazos que nunca fallan, y que a mí particularmente me ponen de buen humor... Aún recuerdo cuando escuchaba los 40 Principales hasta la saciedad, para grabarlo en uno de mis casettes de “Varios”... La verdad es que el video es casposo, casposo, pero espero que, al menos, os haga mover los pies!

We celebrate seven weeks Miker "G" and Sven
We took a holiday with all our friends...



Brochetas de salmón y mayonesa de naranja

Ingredientes para 4 personas:

  • Brochetas de salmón, un plato delicioso a la par que veraniego
    4-6 lomos de salmón (depende de lo tragaldabas que sean los comensales).
  • 2 cucharadas soperas de harina de trigo.
  • 2 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 1 ½ cucharadas de postre de pimentón de La Vera.
  • 1 bolsa de canónigos.
  • 4 cucharadas soperas de mayonesa.
  • El zumo de 1 naranja.
  • Semillas de sésamo para decorar.
  • Aceite de oliva para freír.
  • Una pizca de sal.
  • 1 bolsa de congelar apta para alimentos.

Preparación:

  • Cortar el salmón en dados.
  • En una bolsa para congelar alimentos, introducir las harinas, el pimentón de La Vera y una pizca de sal. Meter los tacos de salmón y mezclar bien, consiguiendo que todo el pescado quede cubierto por la harina.
  • Calentar el aceite e ir friendo los tacos de salmón, vuelta y vuelta, si te gusta que quede poco hecho por el centro. Sacarlos y ponerlos sobre papel absorbente.
  • Poner las 4 cucharadas soperas de mayonesa en un bol y el zumo de una naranja. Mezclar bien hasta que quede una salsa ligera y semilíquida.
  • Montar las brochetas con 3-4 tacos de salmón, y acompañarlo con unos canónigos y la mayonesa de naranja al lado. Decorar con unas semillas de sésamo y a comer!

Brochetas de salmón, mayonesa de naranja y canónigos

sábado, 11 de agosto de 2012

Cumpleaños total (Megatigretón - lo que viene siendo brazo de gitano de chocolate, mermelada de fresa y nata)


Un año ya. Tal día como hoy se me ocurrió darle vida a esta cuenta de blogger abierta desde no sé cuánto tiempo, cuyo incierto destino me tenía en un sinvivir. Tal día como hoy me preguntaba cómo funcionaba un blog, si habría gente que leyese lo que escribo, que le gustase lo que preparo y lo que escucho. Tal día como hoy, estaba de vacaciones pensando en buscar la excusa para disfrutar aún más mis dos pasiones, la cocina y la música. Y entonces llegó Soul Kitchen.

Un año y un blog dan para mucho. Dan para hacer una hucha y comprarte un horno, aprender (algo) de fotografía y poder dignificar en imágenes la receta en cuestión, para repetir recetas mil veces hasta que te salen o darte cuenta que otras se hacen con los ojos cerrados, para establecer relaciones nuevas, virtuales o reales, pero al fin y al cabo estar en contacto con tanta gente maravillosa que comparte tus mismas aficiones y con quien sabes que no sólo puedes intercambiar recetas o canciones, sino vivir experiencias nuevas que hacen que intuyas que de ahí sólo pueden salir cosas buenas.

Me encantaría poder nombraros a todos y a todas, y daros las gracias por haber contribuido a que esto siga adelante. A todos los amigos que habéis probado mis experimentos, a los Encuentros Culinarios Itinerantes, a los que comentáis los posts, a los tuiteros, a los famosos “#diade”, a los amigos de facebook y de instagram, a los blogueros, a los que me descubrís nuevos sitios con vuestros check-in... Porque os aseguro que todos habéis participado en Soul Kitchen, de una forma u otra... Así que sólo puedo deciros: MUCHAS GRACIAS!!

Os propongo que lo celebremos con uno de mis grupos favoritos del panorama musical nacional... Sí, ya sé que Cumpleaños Total, de los Planetas, es caer en el tópico de las celebraciones cumpleañeras, pero qué queréis que os diga... cuando pienso en el futuro siempre prefiero cantar eso de que no será peor de lo que era, no será peor, seguro que es mejor!



Por cierto, os he guardado un trocito de Megatigretón para que lo celebréis conmigo. Se trata de una receta de brazo de gitano con mermelada que encontré en una enciclopedia de cocina viejuna que tiene mi madre en casa (la criatura data de 1978... la enciclopedia, no mi madre!!). En seguida lo asocié a aquel pastelito que tanto me gusta, y que de pequeña me alegraba tantos momentos. Así que aquí tenéis, este intento de Megatigretón... Lo llevé ayer a la cena de cumpleaños de mi más mejor amigo (ya veis, cumplimos en días muy cercanos!) y todos dieron buena cuenta de él... espero que os guste!

¿Quién quiere un trozo?


Megatigretón
Megatigretón

Ingredientes:

  • 65 g de harina común.
  • 105 g de azúcar glas.
  • 3 huevos grandes.
  • 15 g de cacao en polvo (utilicé el que se usa para hacer chocolate caliente).
  • 200 ml de nata para montar
  • 4 cucharadas soperas de mermelada de fresa.
  • Una pizca muy pequeña de sal

Preparación:

  • Precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo. Poner la balda del horno un poco más arriba de la mitad.
  • Poner al fuego una cacerola ancha con agua hasta la mitad. Cuando rompa a hervir, retirar del fuego. Mientras tanto, tamizar dos veces la harina, el cacao y la sal.
  • Poner los huevos en un cuenco y empezar a batirlos con un batidor de varillas eléctrico. Añadir en seguida 75g de azúcar glas y pasar el cuenco encima de la cacerola.
  • Seguir batiendo los huevos y el azúcar al calor del agua hasta que se forme una pasta espesa y espumosa, que conserva el rastro del batidor al levantarlo (vamos, como cuando se empiezan a montar las claras, pero sin llegar a ello).
  • Retirar el cuenco de la cacerola y seguir batiendo cinco minutos más hasta que se temple.
  • Añadir la harina poco a poco, con movimientos envolventes, hasta que quede del tono oscuro del cacao.
  • Pasar inmediatamente la masa a una bandeja de hornear, de unos 33 x 23 cm, a la que previamente se le habrá cubierto con papel parafinado de horno. Procura que todas las esquinas queden bien cubiertas y tenga el mismo espesor por todos lados.
  • Hornear de 8 a 10 minutos.
  • Preparar mientras tanto todo para desmoldar y enrollar el brazo de gitano: poner un paño limpio en la mesa y encima un trozo de papel parafinado un poco más grande que el molde que está horneándose. Cubrir el papel con unos 30g de azúcar glas.
  • Seguidamente, preparar el relleno: poner 4 cucharadas soperas de mermelada en un cazo a calentar hasta que quede semilíquida. Por otro lado, montar 100 ml de nata con 1 cucharada sopera de azúcar.
  • Una vez está horneado el bizcocho, desmoldarlo encima del papel parafinado con azúcar. Para ello, cogerlo por el papel de hornear, y darle la vuelta dejándolo caer sobre el azúcar. Retirar el papel pegado al bizcocho con cuidado de no quemarte.
Bizcocho desmoldado

  • Recortar los bordes duros y hacer un pequeño corte sin atravesar, paralelo al borde más cercano al que vas a utilizar para empezar a enrollar.


Elimina los bordes y haz un corte

  • Añadir la mermelada, untando bien todo el bizcocho. Dejar que la mermelada se enfríe y añadir la nata bien montada encima*
Añade el relleno que más te guste

  • Enrollar el bizcocho ayudándote del papel parafinado sobre el que se encuentra, y empezando por la parte que tiene el corte.
Enróllate y enróllalo

  • Preparar el chocolate de cobertura, poniendo la nata a hervir, y añadiendo rápidamente el chocolate y la mantequilla. Una vez fundido todo, retirar del fuego, dejar que se temple y untar el brazo de gitano con la ayuda de una cuchara o una espátula, si tienes.
  • Meter 30 minutos en el congelador y luego ponerlo en la nevera hasta su consumo
  • Puedes servirlo con helado, con nata montada o a palo seco, como más te guste!
Sírvelo con lo que más te guste


*NOTA: algo hice mal en este punto, que al poner la nata se me licuó toda... :'(( Creo que fue porque la mermelada estaba aún caliente. Mi recomendación es que cuando vayáis a ponerla, lo hagáis en un área pequeña para ver qué pasa... Si se mantiene firme, adelante! Sois más hábiles que yo (lo cuál, no es difícil...), pero si veis que se licúa también... mil perdones!!! Guardad entonces la nata en la nevera y servirla a parte acompañando el megatigretón! ;) 

**Todas las fotos de hoy están hechas con el móvil.