Esa
es la cuestión. Los mitos alimentarios se suceden día sí y
día también, en la cola de la pescadería, en el ascensor, en la revista semanal de turno o en la cena del sábado con los amiguetes. La
cuestión es que el mundo de la Alimentación está plagado de
singulares creencias que condicionan muchas veces nuestra forma de
comer.
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| El día en que cayó en mis manos |
- ¿A qué te dedicas?
- Soy dietista.
- ¿Cómo?
- Dietista, que soy dietista.
- ¿Dentista?
- No, dietista! D-I-E-T-I-S-T-A
- Ah, que pones dietas!! Entonce comer contigo debe ser un coñazo, no?
Y
acto seguido se te quedaba una cara más o menos tal que así:
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| ein?!! |
Acabo de darme cuenta de que uno de los mitos que nos hemos dejado es precisamente éste: los dietistas ponen dietas aburridas y te lo prohíben todo. Ya hablaré de esto otro día, que tiene tela el asunto. Como decía, tras la cara de "ein?!!" comenzaba el bombardeo masivo: la persona en cuestión iniciaba un
repaso de lo que comía, de lo que dejaba de comer, te pedía opinión
porque se estaba planteando “depurar y desintoxicar” su cuerpo,
te preguntaba preocupado, como si de la prima de riesgo se tratase,
que qué pasaba si mezclaba los hidratos de carbono con las proteínas
o las churras con las merinas. Y eso cuando no les daba por sentar
cátedra con esas “grandes verdades” escuchadas en cualquier patio
de vecinas.
Y
es que claro, todos comemos. Cada día. Al menos 3 veces. Alimentarse
es un acto consciente que depende de nosotros mismos, de nuestro
estado de salud, del entorno en el que crecemos y nos desarrollamos
como individuos, de nuestro poder adquisitivo y la disponibilidad de
alimentos, de las influencias de otros, de nuestra educación,
cultura y religión (los que la tienen - la religión, quiero decir
-). Existen tantas formas de alimentarse como personas existen en el
mundo: 6000 millones. Pero sólo una de nutrirse. Toda esta
variabilidad crea un caldo de cultivo para la aparición de mitos
alimentarios que, volviendo al tema que nos ocupa, inspira y da forma
a este libro. Si a eso le añadimos interpretaciones erróneas o
sesgadas sobre los resultados de algunos estudios científicos,
tenemos una larga lista de mitos sobre alimentos, ingredientes,
nutrientes, dietas, formas de alimentarse y un sin fin de fábulas que ya querría el mismísimo Esopo.
Así
que visto el panorama nos pusimos manos a la obra. Una obra que se
nos quedó atascada por falta de tiempo para escribir. Y ahí es dónde entran los amigos a echarte un cable, por eso
hablamos con Toni Ortí para que nos ayudara a cocinar esta idea. Hay que reconocer la gran labor de periodística y
documental que ha realizado Toni y quiero agradecerle de corazón todo lo que he
aprendido trabajando en este proyecto. De hecho me siento realmente
afortunada por formar parte de esta andanza con dos profesionales
como la copa de un pino. Coordinar y editar este libro ha sido una
gran aventura que repetiría sin dudar, así que sólo puedo darles
las gracias a Ana, por ser la iniciadora de todo esto, por la confianza puesta en mí desde el primer día, por su amistad y cariño incondicional, y a Toni por haber formado parte de la consecución de este sueño.
Si con el libro conseguimos, al menos, que os atreváis con una pieza de fruta después de comer sin temor a convertiros en un fermentador móvil, ya me daré por satisfecha. No hay que olvidar que las ciencias de la Nutrición y Alimentación están en constante evolución, y lo que hoy es válido mañana puede no serlo, y viceversa. Eso es lo que más me gusta de este mundo, bueno, eso y que la pasión que siento por el arte del buen comer pueda condicionar tanto el funcionamiento del cuerpo humano. Ya lo dijo Hipócrates: que el alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento.
Y no quiero terminar sin mencionar que todo lo recaudado con el libro será donado a Cáritas España, con el objetivo de que puedan seguir dando de comer a tantas personas que hoy se ven privadas del sustento básico. Por eso no pienso regalar un solo libro a nadie, que la causa lo merece. Bueno, sí, los que me ha enviado Planeta se los regalaré a mis padres y mis hermanos, y uno de ellos os lo regalaré a uno de vosotros, amables lectores, porque quiero daros las gracias por estar siempre ahí, por vuestras visitas, lecturas, comentarios, apoyo y yo qué sé qué más. Para ello realizaré un sorteo utilizando random.org, como ya hice
otra vez,
y la mecánica será la siguiente:
- Deja un comentario en el blog con un mito alimentario al que te gustaría destripar, junto con tu correo electrónico. Así ayudarás a darle continuidad a este proyecto en http://comeronocomer.es/
- A cada comentario con mito y correo electrónico, se le asignará un número por riguroso orden de publicación, comenzando por el 1, siguiendo por el 2, y así sucesivamente como marcan los cánones de los Números Naturales. Ojo! Que sean números “naturales” no significan que sean saludables, que ya os veo venir!
- El próximo 17 de Marzo a las 23:59 terminará el plazo para participar en el sorteo. Toda publicación posterior quedará fuera del concurso.
- Utilizaré de nuevo random.org y el ganador será publicado aquí. Me pondré en contacto con él/ella a través del correo electrónico que deje para acordar la forma de entrega del libro.
- Suerte a todos!
EDITO 18 de Marzo
Y la ganadora ha sido Eli!! Muchas felicidades! Me pondré en contacto contigo a través del mail para hacerte llegar el libro. Espero que te guste! ;)
Muchas gracias a todos los que habéis participado y por vuestros comentarios! Os iré contestando a lo largo de la semana, que estos últimos días he estado demasiado liada como para pasarme por aquí! Besets!


